13.8.06

Todo el que lleva turbante es de Al Qaeda?


"Imagen: extraida de Wikipedia "
"Texto: Varios "


Con este nombre: Abu Ali al-Husain ibn Sina-e Balji. Seguramente lo sea ¿o no? No se por que, pero siempre tenemos la malísima costumbre de juzgar al prójimo según algunos datos y lo peor de todo es que siempre si el % de color que recibimos al visualizarlo o la dificultad de pronunciación del nombre es blanco o iluminado lo consideramos bueno y si es negro u oscuro lo clasificamos como algo negativo.

Ahora mismo, leyendo el nombre que os he puesto y viendo la foto que seguro es lo primero que os ha llamado la atención. La mayoría de vosotros estáis pensando en el numero X de alguna banda terrorista. Pero no, hoy me gustaría hablar un poco de un hombre ilustre que llena a los persas de orgullo. Siempre que se pronuncia su nombre todos los iraníes se cuadran y presentan el mayor de los respetos.

Abu Ali al-Husain ibn Sina-e Balji (980 - 1037), conocido en Irán como Ibn Sina y en españa como Avicena fue un gran medico, científico y filosofo con mas de 450 publicaciones a su espalda.

Su historia comienza cuando su padre fue nombrado funcionario en Jorasán, Ibn Sina lo acompañó, estudiando en la capital (Bujara) los conocimientos de la época, tales como física, matemáticas, filosofía, el Corán, jurisprudencia o lógica.

Cuando tan sólo contaba con 17 años ya gozaba de fama como médico salvando la vida al emir de Bujara, Nun ibn Mansur. A cambio tan sólo pidió permiso para acceder a la biblioteca real de los samaníes, gracias a la cual amplió sus conocimientos de matemáticas, música y astronomía. Además se convirtió en médico de la corte y consejero de temas científicos hasta la caída del reino samaní en 999.

A los 20 años, y por mediación de Abú Bakr al-Barjuy, escribió diez volúmenes llamados "El tratado del resultante y del resultado" y un estudio de las costumbres de la época conocido como "La inocencia y el pecado". Con estos libros su fama como escritor, filósofo, médico y astrónomo se extendió por toda Persia, dedicándose a viajar.

Cuando tan sólo contaba con 32 años, Avicena inició su obra maestra, el celebérrimo Canon de Medicina (traducida al latín por Gerardo de Cremona), que contiene la colección organizada de los conocimientos médicos y farmacéuticos de su época en 5 volúmenes. Del conjunto de su obra nos han llegado 105 volúmenes, algunos de marcado carácter enciclopédico como su otra gran obra conocida: el Libro de la Curación. Murió en 1037 en Hamadán (Irán), donde aún hoy se le venera.

"Imagen: extraida de google images en http://www.tzeh.ru"

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