29.1.11

Cómplices

"El grito" de Edvard Munch
No poner fin a lo que tiene remedio y denunciar las cosas con un simple murmullo nos hace cómplices de nuestra miseria.
                                    “Saramago, el pesimista utópico”, Turia, Teruel, nº 57, 2001

28.1.11

Lluvia

Dibujo de Inma Serrano "Lluvia"

Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...

Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.

Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.

Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.
Poema de Julia Prilutzky

27.1.11

El ayudante

Instantánea de Cangués "Por las calles solitarias"

" Qué viejo había sido ya de joven! ¡Cómo la conciencia de no tener un hogar en ningún sitio había logrado paralizarlo y asfixiarlo interiormente! ¡Qué hermoso era pertenecer a alguien en el odio o en la impaciencia, en el amor o en la melancolía! Un triste entusiasmo se apoderaba de Joseph siempre que desde alguna ventana abierta sentía que el mágico calor de un hogar se reflejaba en él, el solitario, el errante, el apátrida, de pie en medio de la calle fría. "
Fragmento de ROBERT WALSER en El ayudante. Ediciones Siruela. 2001
 

25.1.11

La fuente

 
Mujer lectora al desayuno

BCO. DE SIBERIO 17/05/2000
Recuerdos de noches de verano
junto a tu pelo recién lavado
HIERBA HUERTO, HIERBA BUENA, HORTELANA
(Menta Sativa L.)

                                                   * * *
Sobre la fuente había piedra limpia
Limpia el agua pasaba.
Había sol y campo. Tu serena
carne se ofrecía
caliente al viento hecho gracia.
Pasé yo por tu lado. Enhiesta estabas,
cántaro a la cadera, a regresar.
Pasé yo por tu lado. Fresco niño,
a detenerme iba. Tú alargaste
tu gesto permanente y me dijiste:
Pero, pasa...
Y pasaba, pasaba largamente, prolongando
bajo tu sombra mi estancia.
Cuando ya mi cuerpo estaba lejos
y junto a tu sombra el agua.
Vicente Aleixandre de "Ámbito" (1928)



          Letra de la canción

24.1.11

Fábula de la ausencia

Instantánea de Delire Lucide "Silla Ajedrez / Byn Chair"

-La música, como las palabras, nos llevan a la ausencia –dice Fábola, tejiendo una larga chalina de esperanzas.
-¿No me ves? –pregunta Tigre.
- Mi corazón te ve. ¿Es suficiente?
Tigre calla. Desde su invisibilidad, traza el laberinto del deseo, que es una especie de bomba enana.
Fábola silba una canción.
-¿Te acuerdas?
-Sí – responde Tigre con lágrimas amarillas resbalando hasta sus bigotes blancos.
-Ahora te veo –dice Fábola, moviendo las orejas que son pura irrealidad.
- Era el tiempo de la música, de los sonidos, Fábola querida. Era el tiempo de la escritura cosechada. Éramos trigo trigal sin tristezas. Y corríamos por las praderas, las nuestras, las que nadie conoce. ¿Recuerdas?
-Tengo un nudo en la garganta.
-Yo también.
Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso


23.1.11

Las servidumbres del odio

?

“La justicia no consiste en abrir unas prisiones para cerrar otras. Consiste, en primer lugar, en no llamar “mínimo vital” a lo que apenas si basta para hacer que viva una familia de perros, ni emancipación del proletariado a la supresión radical de todas las ventajas conquistadas por la clase obrera desde hace cien años. La libertad no consiste en decir cualquier cosa y en multiplicar los periódicos escandalosos, ni en instaurar la dictadura en nombre de una libertad futura. La libertad consiste, en primer lugar, en no mentir. Allí donde prolifere la mentira, la tiranía se anuncia o se perpetúa. Está por construirse la verdad, como el amor, como la inteligencia. Nada es dado ni prometido, pero todo es posible para quien acepta empresa y riesgo. Es esta apuesta la que hay que mantener en esta hora en que nos ahogamos bajo la mentira, en que estamos arrinconados contra la pared. Hay que mantenerla con tranquilidad, pero irreductiblemente, y las puertas se abrirán. ¿Y por qué esperar a Navidad? La muerte y la resurrección son de todos los días. De todos los días son también la injusticia y la verdadera rebelión.”
Albert Camus en Las servidumbres del odio.
Entrevista publicada en Le Progrés de Lyon (navidades de 1951). Obras completas. Aguilar, 1959.

22.1.11

La vida sabe a felicidad

Fotografía de Nicolas Pryde "Fresa"


“La vida es buena; es buena por sí misma; el razonamiento no le hace mella. No se es feliz por viaje, riqueza, éxito, placer. Se es feliz porque se es feliz. La felicidad es el sabor mismo de la vida. Tal como la fresa sabe a fresa, la vida sabe a felicidad. El sol es bueno; la lluvia es buena; todo ruido es música. Ver, oír, oler, gustar, tocar, toda una seguidilla de felicidades. Incluso las penas, incluso los dolores, incluso el cansancio tienen sabor a vida. Existir es bueno; no mejor que otra cosa; pues existir es todo y no existir es nada. Si así no fuera, ningún viviente duraría, ningún ser vivo nacería. Pensad que un color es una alegría para los ojos. Actuar es una alegría. Percibir también lo es y es la misma. No estamos condenados a vivir; vivimos ávidamente. Queremos ver, tocar, jugar; queremos desplegar el mundo. Todo ser viviente es como un paseante matutino. […] Ver es querer ver. Vivir es querer vivir. Toda vida es un canto de alegría”.

Propos "artículo" de "Alain" (Seudónimo de Émile-Auguste Chartier 1868-1951)
publicado en un periódico de Ruán en mayo de 1909

12.1.11

En esa hora inexacta de la vida

Imagen de Marta Cernicka

En esta hora inexacta de la vida
donde cada habitación de la casa
nos lleva a una pregunta,
absurda en esta edad de juventud,
tras la resaca de lo sobrevivido
araño el paraíso
                     y cuento cada nube
para no olvidar nunca
cómo crece la nieve alrededor del miedo,
cómo crece la nieve
                     mientras arde la hierba
y se amontona el silencio sobre el mundo.

                              Rosana Acquaroni en "Cartografía sin mundo". 1996



10.1.11

Afrodita

Yuri Bonder "Red chair"


Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano
              Como una silla vacía.

                         Cristina Peri Rossi "Diáspora" 1976





5.1.11

Un solo instante

Dibujo de Angelo Rodrigues "Kabelsalat IX"


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
                                                                                              Oscar Wilde

2.1.11

Periodos

Fotografía de José Luis Luque "jacinto"

Detrás de la fuente, en la zona más fría del jardín -la que da más al norte- viven dormidos bajo la tierra. Su ciclo anual comienza apenas el calor deja paso a los primeros fríos de septiembre y es entonces cuando recuerdan que hay otra forma de vivir. Sus hojas nacen directamente de la tierra y de su corazón crece un racimo de flores de color azul. Cuando el jardín comienza su letargo, la pequeña pradera de jacintos hace su esperada aparición llenando toda la casa con su aroma y una explosión de color inunda todo. Aquellos pequeños bulbos que plantamos nos anuncian el cambio de año, el final.

--Caminos oscuros, llenos de árboles antiguos y bosques espesos, y aquellos con sinuosos y hermosos recovecos en donde se detienen los rayos de luz para formar, en sus contrastes, hermosas sombras e ilusiones nunca vistas -aunque sí soñadas- y donde no alcanzas a ver lo andado ni lo que queda por andar. Si, hay que adentrarse y caminar por ellos siendo consciente de cada paso para disfrutar de sus diferentes visiones pero cuídate de no sufrir. Y, si aún así, te toca sufrir ten siempre presente -mientras lloras- que todos los caminos, tarde o temprano, terminan, aun sin quererlo; solo hay que seguir hasta el final.

1.1.11

Dualidad

Instantánea de Natalya Cole "portrait"

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres
una mujer desesperada y perpleja
que siente que se está ahogando y otra que
salta a la acción, como si fuera un escenario,
disimulando sus verdaderas emociones porque ellas
son la debilidad, la impotencia, la desesperación
y presenta al mundo sólo una sonrisa,
ímpetu, curiosidad, entusiasmo, interés.
Anais Nin en “El diario de Anais Nin” (10 Vol. 1966-83)