Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas

30 abril 2020

Día de otoño

 Música: Downtown Train - Tom Waits

Día de otoño
Señor: es hora. Largo fue el verano.
Pon tu sombra en los relojes solares,
y suelta los vientos por las llanuras.
Haz que sazonen los últimos frutos;
concédeles dos días más del sur,
úrgeles a su madurez y mete
en el vino espeso el postrer dulzor.
No hará casa el que ahora no la tiene,
el que ahora está solo lo estará siempre,
velará, leerá, escribirá largas cartas,
y deambulará por las avenidas,
inquieto como el rodar de las hojas.
                                                            Rainer Maria Rilke






31 agosto 2011

Rutina de mermelada


En aquella preciosa y soleada mañana de noviembre  se sentía pequeña y triste. Estaba allí sentada con los pies apenas rozando el suelo, meciéndolos en la silla como pescaditos al sol. Miraba hipnotizada las moléculas de polvo nadando entre sus piernas. Dejaba pasar el tiempo esperando, como cada día, que la casa se llenara de voces y de prisas. No podía pensar. Ya queda poco para la hora de la comida, apenas nada para dejar de respirar y pasar a ser alguien. En nada comenzará a sonreír.

Mañanas vacías, sin sentido ni horizonte. Rutina llena de mermelada.

{[}




"El ser humano no ha nacido para que lo rompan."  Eric Fromm

Instantánea de David Graham "Waiting"





21 agosto 2011

Downtown train



DOWNTOWN TRAIN

Fuera otra luna amarilla
perfora la oscuridad, sí.
Salgo por la ventana a la calle
que brilla como una moneda nueva.
Los trenes que van al centro van llenos de todas esas chicas de Brooklyn.
Intentan con esfuerzo escaparse de sus pequeños mundos.

Las saludas con la mano y se dispersan como cuervos.
No tienen nada que pueda alguna vez cautivar tu corazón,
sólo son espinas sin la rosa.
Ten cuidado con ellas por la noche.
¡Oh, si yo fuera el único que eligieras!
¡Oh, nena! ¿Me escuchas ahora? ¿Me escuchas ahora?

Te veré esta noche en el tren que va al centro.
Cada noche es lo mismo: me dejas solo otra vez.

Conozco tu ventana y sé que es tarde.
Conozco tus escaleras y tu portal.
Bajo por la calle y paso por tu puerta.
Me quedo bajo la luz en la calle Cuatro.
Tú los observas mientras caen, nena, todos tienen ataques al corazón.
Se quedan para el carnaval, pero nunca te recuperarán.

Te veré esta noche en el tren que va al centro
donde cada noche, cada noche es lo mismo, nena.
Te veré esta noche en el tren que va al centro.
Todos mis sueños caen como lluvia, nena, sobre el tren que va al centro.

Letra y canción de Tom Waits del disco Rain Dogs (1985)
Instantánea de Fernando Rey "Vias"




08 julio 2011

Instantes



CÓMO LA LUNA
CÓMO LA LUNA HOY
EN SILENCIO

CÓMO TUS OJOS
COLOR DE MAR
TUS OJOS
EN SECRETO

CÓMO LA LUZ
NACIMIENTO
TUS PENSAMIENTOS
ROJO FUEGO
VERDES CAMINOS
CAMINOS
DE DESCONSUELO


Instantánea de Sébastien Simonot vista en Photo.net


06 julio 2011

Silencio



El viento avanza suavemente sobre el valle. Acaricia cada uno de mis sentidos llenando de música y movimiento todo lo que me rodea; cruzando, impávido, los campos de cerezos; meciendo, con su aliento, delicadamente las flores. --Sé que estás a mi lado. Sé que me hablas--. El viento pasa, sin mirar atrás, da la vuelta a aquella colina y antes de ponerse a jugar con los árboles deja caer sobre mí, en forma de rocío, el dulce perfume de las flores.

Ya pasaron los días de hablar ahora necesito silencio… y soledad.

Fotografía de Helena Blein "Cerezos Valle del Jerte"


04 julio 2011

Tenía que ser así



Tenía que ser así, que yo ahora piense lo que pienso y mire al vacío como lo estoy haciendo.  Que después de todo me sigas doliendo y que tus palabras continúen resonando en mis manos, pesadas y sin sentido.
Lo he meditado mucho y he llegado a la conclusión que no has existido, que jamás me tocaste y que nunca te amé.

No ha podido ser de otra manera.

Pintura de Sorolla "El rosal amarillo"

02 julio 2011

La belleza se revela cada día

Eres como la luz del atardecer en verano sobre el paisaje castellano. Suave y aterciopelada, abrazando el horizonte cubierto de trigales pesados y llenos. Así te siento. Allí te busco.
Misteriosa. Casi perfecta. Me inundas de una agradable sensación que extiende y engrandece todo lo que toca. Te veo en sus miradas, en la mirada de todos, en todos y cada uno de los colores del alma; unificadora de deseos, de sueños. Miraré siempre en tu dirección, sin apartar los ojos. Seguiré tu estela y amaré tus sombras. Buscaré tu caricia y tu consejo.
Apretada a mi pecho, entre suspiros, te guardo; allí donde la angustia aprieta el alma impidiéndome respirar; cerca de lo profundo, donde late la vida.
Los recuerdos se apartarán de mí. Quedaré sola y perdida entre miradas desconocidas e inquisidoras; pero se, si, lo se, que tu presencia me será siempre cercana y querida. Me acompañarás más allá del horizonte, al final del camino, allí donde -sin duda- todo comienza de nuevo.

Llorar no resulta tan sencillo cuando en el corazón ya no queda nada.

17 mayo 2011

Así de mucho!


Despertarme todos los días
y saberte cerca
casi tocándome con la mano
defendiendo la sangre en el tiempo.
Eres tú como la seda, con todo,
esa parte de mi, igual a mi
que me acompaña melodiosamente,
y en tu mirada
reflejos de mi
y en tu sonrisa
mis labios
toda yo, como tú
dos iguales de la mano
desde el principio
al fin
A mi hermana. 

Fotografía de MY Jalilli 


14 mayo 2011

Fíjate



Fíjate, estoy aquí sentada mirándote con atención, absorta en el movimiento de tus ramas, con la mente ocupada en un poema que he leído esta mañana, y sin más en la cabeza que esas palabras y el contoneo de tus hojas; y estoy bien. No hago nada, llevo rato sin hacer nada y no me angustio ni pienso que soy una inconsciente, ni siquiera sufro por las cosas que quedan por hacer. Ahora estoy a gusto aquí sentada viendo pasar el tiempo sobre tus hojas. El sol acude, como cada día, fiel a su cita y antes de que entre por la puerta, cierro los ojos para luego abrirlos y así sentir más su calor. Fíjate, ya amanece.

Mañana será otro día y las cosas pendientes seguirán en su sitio, sin moverse, esperándome, como si el tiempo no hubiera pasado.

***
“[...]
O puede sencillamente
que lo que eche de menos
sea un jardín que cuidar
que me saque de estas paredes
de carne y sangre
que me salve de este yo
que ya me cansa.”

Estrofa del poema “Que ya me cansa” de Ana Pérez Cañamares
incluido en el libro “Alfabeto de cicatrices. 2010
Cuadro  "Jardín de las Delicias". El Bosco


25 abril 2011

El crujido de la seda (IV). Lilian Elphick

Imagen de Kancano "Suave"
El pañuelo es morado y amarillo, con caballos pequeñitos, de color marrón. Lo usé en el cuello como una corbata suelta. En ese entonces la seda no crujía; era suave, fluía en mí. Suave de piel enmascarada de galopes; protegida del viento de las extensas llanuras, aquellas praderas que continúan hasta la costura en ángulo recto. Y los tepees, marrones también, eran mis múltiples hogares. El fuego se consumaba en el rito necesario del calor; hervía el agua en la olla mientras tú y yo nos acariciábamos en esa eternidad tan propia del amor. El pañuelo sabía esperar en el rincón donde la luz entraba fragmentada.

La enfermedad vino con expresión impávida. Pronto, fue una sutura de finales rotos. Soñé con cuchillos, con el filo de una proximidad que no llamaré muerte. No ahora en que me miro al espejo y observo mi cabeza sin pelo. Primero, me hice una trenza. Una larga y negra nervadura, un cordón umbilical, una risa amarrada. La tijera hizo bien su trabajo. Cortó donde tenía que cortar. Después, fue fácil. Tijeretazos, juegos, y los pelos caían y caían arriba del lavamanos, en mis pechos, en el suelo. Tenía la boca llena de pelos cuando el zumbido me repletó los oídos de dobleces, alforzas y encarrujados.

El silencio apareció cuando gozaba de mi cráneo. Era la acción rápida del espejo que me devolvía la trenza para guardarla yo en el cofre y olvidar el pasado para siempre. El pañuelo formó parte de mi futuro, era el porvenir. Los caballitos relinchaban en mi cabeza. Fue un lapso (para qué decir ‘de tiempo’) de felicidad en cuclillas.

No quiero hablar de lo mal que comencé a sentirme. No quería empequeñecerme y cantarle a mi pellejo la marcha fúnebre.

Pero los cuchillos sí cantaban su melodía de afilada zampoña, mientras los caballos, cansados de correr, pastaban en esas praderas sedosas.

Sabrás disculparme si no vuelvo. La verdad es que ya partí y me alejé, ya caminé por mi época convulsa, ya vi la guerra y el hambre con boca de amapola. Te vi desnudo y sonriendo, dispuesto a amar, palabra por palabra. Ya escribí. El mar-tigre de arena; loba de mentira. Ya escribí. Ya viví.

Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso


14 abril 2011

Viva la República


Hoy es el aniversario de aquel 14 de abril de 1931 que para la mayoría de la población española fue un día de alegría, ilusión y esperanza. Una minoría empezó a rumiar las hieles del odio sin aceptar jamás la legalidad republicana. Conspiró casi desde ese mismo día y poco más de un año después ya hizo su primer intento de golpe de estado, que fracasó en agosto de 1932, pero el triunfo electoral limpio del Frente Popular en 1936 fue contestado con la sublevación militar de julio de ese año que provocó la sangrienta guerra civil y la más sangrienta represión de la larga y terrible dictadura franquista.

La II República, que se definía como una república democrática de trabajadores de todas clases, puso en marcha y aplicó un cuerpo de legislación social que aún hoy sorprende por su cantidad y por su calidad, como ya dijeran ilustres laboralistas. El nacimiento del derecho del trabajo español tuvo lugar en este momento. Hasta entonces había leyes sociales que carecían de la coherencia interna que permitiera hablar de un auténtico derecho del trabajo como rama autónoma del derecho. El reconocimiento de derechos para los trabajadores y sus sindicatos ya en 1931 dio lugar a un mejoramiento importante de sus condiciones de vida que estimuló el consumo interno y evitó que los más perniciosos efectos de la crisis del 29 golpeasen a España.

Aquí llegó la onda larga de la buena legislación social de la República de Weimar. No hubo una Comisión Europea que impusiese políticas de austeridad, pero las potencias occidentales (Francia y sobretodo Gran Bretaña) acabaron siendo cómplices del fascismo al abandonar a su suerte a la República cuando los militares golpistas se alzaron en armas con la ayuda de Hitler y Mussolini. Ante los ataques virulentos que nuestro actual Estado Social y Democrático de Derecho el día 12 pasado la Facultad de Relaciones Laborales y el Defensor del Pueblo de Castilla-La Mancha organizaron una jornada de estudio sobre el mismo, porque saber es amar y la gente defiende lo que ama. La ignorancia propia de los fascistas les predispone al odio. Ya la II Republica era ya un estado social y democrático. Como homenaje a las mujeres y hombres que hicieron posible aquel breve sueño se reproduce un texto del gran Antonio Machado publicado por primera vez el 14 de abril de 1937, en plena gura civil y reproducido hoy en el suplemento del diario Público por Josep Fontana:

“Unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el porvenir. Para esos hombres eran sagradas las más justas y legítimas aspiraciones del pueblo; contra ellas no se podía gobernar, porque el satisfacerlas era precisamente la más honda razón de ser de todo gobierno. Y esos hombres, nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia, ni atropellaron ningún derecho ni desertaron de ninguno de sus deberes”.

La derecha española jamás se lo perdonó, ni se lo perdona. Por eso hoy volvemos a gritar: ¡¡¡ VIVA LA REPÚBLICA !!!

Artículo de Joaquín Aparicio Tóvar en "Desde mi cátedra"


10 abril 2011

Nada

Cuadro de Edward Hopper (1929) "Automat"

Nadie nos enseña a ser.
Nacemos, crecemos y seguimos el camino sin aprender.



22 marzo 2011

A mi manera

Instantanea de Cohetes naranjas "Puede que no me guste correr tanto..."

Y ahora, el final está aquí,
Y entonces enfrento el telón final.
Mi amigo, lo diré sin rodeos,
Hablaré de mi caso, del cual estoy seguro.
He vivido una vida plena,
Viajé por todos y cada uno de los caminos.
Y más, mucho más que esto,
Lo hice a mi manera.
Arrepentimientos, he tenido unos pocos
Pero igualmente, muy pocos como para mencionarlos.
Hice lo que debía hacer
Y lo hice sin exenciones.
Planée cada programa de acción,
Cada paso cuidadoso a lo largo del camino.
Y más, mucho más que esto,
Lo hice a mi manera.
Sí, hubo oportunidades,
Estoy seguro que lo sabían,
Cuando mordí
Más de lo que podía masticar.
Pero al final,
Cuando hubo duda,
Me lo tragué todo y luego lo dije sin miedo.
Lo enfrenté todo y estuve orgulloso,
Y lo hice a mi manera.
He amado, he reído y llorado.
Tuve malas experiencias, me tocó perder.
Y ahora, que las lágrimas ceden,
Encuentro tan divertido
Pensar que hice todo eso.
Y permítanme decir, sin timidez,
'Oh, no, oh, no, a mí no, yo sí lo hice a mi manera'.
Pues que es un hombre, ¿qué es lo que ha conseguido?
Si no es a sí mismo, entonces no tiene nada.
Decir las cosas que realmente siente
Y no las palabras de alguien que se arrodilla.
Mi historia muestra que asumí los golpes
Y lo hice a mi manera.
Sí, fue a mi manera.
Letra de "My way" de Frank Sinatra (1967)


"Lo que es capaz de matarte también puede hacerte renacer" (Boris Božic)


16 marzo 2011

Ne pas déranger

by Rut(h) "Descanso"

Siento cómo se me van cerrando los ojos, cómo todo comienza a nublarse. No se si es sueño, cansancio, cordura o una mezcla de todo, pero las cosas dejan de tener el peso que tenían hace un minuto y la gravedad deja de ser importante.

Cierro los ojos y una sensación de alivio crece y crece, el silencio lo llena todo. Seguramente en un segundo me quedaré dormida...

Las agujas del reloj ya no suenan… la calle enmudeció de repente y los monstruos regresarán por fin a su escondite.




01 marzo 2011

No ha lugar

Les feuilles mortes
No era el chas chas de la escoba ni los tacones apurados de la mujer chillona. Era un sonido suave, encantador. Salí del cubil y me asomé con precaución. Ahí estaba el hombre soplando su palo con agujeros. Cerré los ojos. Soñé con avena, trigo; quise estar nuevamente en el campo. Todos los que estaban conmigo lo siguieron. Yo no me atreví. Siempre fui un cobarde. Después, supe que los llevó al río y que murieron ahogados. Días más tarde, la mujer lloraba. No barría, sólo rogaba que el hombre le devolviera a sus hijos.

Le hago compañía. Ella me agradece con trocitos de queso.

A veces, miramos juntos la puesta de sol en este pueblo de fantasmas.
                                         Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso



26 febrero 2011

Una furtiva lágrima

Imagen de Llona Wellmann "Tear Drop"
Nemorino

Una furtiva lágrima
en sus ojos despuntó,
a aquellas alegres jóvenes
envidiar pareció.
¿Qué más buscando voy?
¿Qué más buscando voy?

Me ama, sí, me ama, lo veo, lo veo.

¡Un solo instante los latidos
de su hermoso corazón sentir!
Mis suspiros confundir
por poco con sus suspiros.
Los latidos, los latidos sentir,
¡confundir los míos con sus suspiros!

¡Cielos, se puede morir...!
No pido más, no pido.
¡Ah! ¡Cielos, se puede, se puede morir...!
No pido más, no pido.
Se puede morir...
¡Se puede morir de amor!

Aria "Una furtiva lágrima" de la ópera "El elixir de amor" de Gaetano Donizetti.



20 febrero 2011

Menos es más...

Instantánea de G0Da "Siesta"



“En un pequeño pueblo de la costa mexicana, un norteamericano ve a un pescador a punto de dormir la siesta y le pregunta:
- ¿Por qué no pesca más?
El mexicano le responde que su pesca cotidiana le basta para satisfacer las necesidades de su familia.
El norteamericano le pregunta entonces:
- ¿Qué hace el resto del tiempo?
- Me levanto tarde, juego con mis hijos, pesco un poco, duermo la siesta con mi mujer, por la tarde voy a ver a mis amigos. Bebemos vino y tocamos la guitarra. Tengo una vida muy llena.
El norteamericano le interrumpe:
- Siga mi consejo: empiece por pescar más rato. Con los beneficios se podrá comprar un barco, podrá abrir su propia fábrica y abandonar su pueblo en México para vivir en Nueva York, desde donde podrá dirigir sus negocios…
- ¿Y después? – preguntó el mexicano
- Después puede hacer una sociedad que cotice en Bolsa y ganar millones…
- ¿Y después?- insistió el pescador
- Después, podrá retirarse, vivir en un pequeño pueblo de la costa, levantarse tarde por las mañanas, jugar con sus hijos, pescar un poco, dormir la siesta con su mujer, pasar las veladas bebiendo y tocando la guitarra con sus amigos…”

François Partant."Occidente. ¿un modelo a seguir?. L'Ecologiste nº 6. 2001

"El que considera que el crecimiento puede ser infinito en un mundo finito es un loco o un economista. "
  Kenneth Boulding (1910-1993), presidente de l'American Economic Association.    

08 febrero 2011

Fábula del silencio

Imagen de Photo Fun "Dreamer's land"

Bebamos el silencio de a poco, Tigre. Sorbo a sorbo, como si estuviéramos deshidratados.

-De tanto hablar se nos fue la predicción de los días, volaron los mirlos del calendario, el deseo quedó encima de la mesita de noche, junto al manual de los olvidos. Y de las noches, mejor no decir nada. Sólo vi que te deslizabas hacia el abismo de mis rayas. Y cuando quise amarte completamente…

-¡Shttt! ¡Bebe!

- Parece agua.

-Parece, pero no es -dice ella, mojando sus labios con la punta de la lengua.

Fábola ríe y se hunde en el silencio. Tigre apaga las velas. La escritora vuelca el tintero arriba de sus personajes y se marcha.

Microcuento de Lilian Elphick. Visto en Ojo Travieso


07 febrero 2011

Entre recuerdos


Cada hoja, cada palabra escondida dejan dicho con todo lujo de detalles aquello que sentía de niña, de joven, de mujer… día a día. Aquel triste verano cuando apenas tenía 12 años, y los siguientes. El desamor, el despertar a lo cotidiano, el miedo a sufrir y a no sentirse querida, el desengaño, las alegrías de la vida, las amistades, la soledad. Relatos en primera persona.
¿Cuándo decidió perdonar del olvido aquellos pensamientos?
No querer olvidar también es una forma de enfrentar y continuar la vida.
Dentro de una caja amortajados por un viejo pañuelo están todos y cada uno de aquellos cuadernos usados a modo de diario que le sirvieron de amigo, de cómplice, de confidente. Fotografías detalladas y móviles de instantes imposibles de olvidar. Momentos retratados al segundo que han moldeado su rostro y su forma de mirar.

Entre palabra y palabra toda una vida.

Aquel verano los pétalos llenaban mi mano, moviéndose y deslizándose entre los dedos hacia el suelo. Tú me diste la rosa pero ya no era una flor. Sentada sobre las losetas, mi mirada viajaba desde los barrotes de la terraza de aquel tercer piso hacia la calle por donde, tan solo unos instantes antes, habías pasado tú y ahora, ese trozo de calle, estaba vacío y lejano. Todo comenzó aquel verano.


28 enero 2011

Lluvia

Dibujo de Inma Serrano "Lluvia"

Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...

Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.

Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.

Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.
Poema de Julia Prilutzky