06 noviembre 2011

Las sirenas


Hoy tengo el vino dulce y en la sangre
el ritmo vago y sordo de una canción lejana y luminosa.
¿Quién canta al otro lado de las nubes?
¿De dónde llega esa canción?
¿No estaban muertas las estrellas?

Después de que hayamos blasfemado
con la razón enfurecida,
hay que dejar abierta la loca ventana de los sueños.

Porque ocurre que hay días
en que el hombre quiere engañarse y que le engañen...
y él mismo se embarca en la primera playa
y en el barco más frágil
para ir a buscar a las sirenas.
León Felipe "Las sirenas"

31 agosto 2011

Rutina de mermelada


En aquella preciosa y soleada mañana de noviembre  se sentía pequeña y triste. Estaba allí sentada con los pies apenas rozando el suelo, meciéndolos en la silla como pescaditos al sol. Miraba hipnotizada las moléculas de polvo nadando entre sus piernas. Dejaba pasar el tiempo esperando, como cada día, que la casa se llenara de voces y de prisas. No podía pensar. Ya queda poco para la hora de la comida, apenas nada para dejar de respirar y pasar a ser alguien. En nada comenzará a sonreír.

Mañanas vacías, sin sentido ni horizonte. Rutina llena de mermelada.

{[}




"El ser humano no ha nacido para que lo rompan."  Eric Fromm

Instantánea de David Graham "Waiting"





21 agosto 2011

Downtown train



DOWNTOWN TRAIN

Fuera otra luna amarilla
perfora la oscuridad, sí.
Salgo por la ventana a la calle
que brilla como una moneda nueva.
Los trenes que van al centro van llenos de todas esas chicas de Brooklyn.
Intentan con esfuerzo escaparse de sus pequeños mundos.

Las saludas con la mano y se dispersan como cuervos.
No tienen nada que pueda alguna vez cautivar tu corazón,
sólo son espinas sin la rosa.
Ten cuidado con ellas por la noche.
¡Oh, si yo fuera el único que eligieras!
¡Oh, nena! ¿Me escuchas ahora? ¿Me escuchas ahora?

Te veré esta noche en el tren que va al centro.
Cada noche es lo mismo: me dejas solo otra vez.

Conozco tu ventana y sé que es tarde.
Conozco tus escaleras y tu portal.
Bajo por la calle y paso por tu puerta.
Me quedo bajo la luz en la calle Cuatro.
Tú los observas mientras caen, nena, todos tienen ataques al corazón.
Se quedan para el carnaval, pero nunca te recuperarán.

Te veré esta noche en el tren que va al centro
donde cada noche, cada noche es lo mismo, nena.
Te veré esta noche en el tren que va al centro.
Todos mis sueños caen como lluvia, nena, sobre el tren que va al centro.

Letra y canción de Tom Waits del disco Rain Dogs (1985)
Instantánea de Fernando Rey "Vias"




08 julio 2011

Instantes



CÓMO LA LUNA
CÓMO LA LUNA HOY
EN SILENCIO

CÓMO TUS OJOS
COLOR DE MAR
TUS OJOS
EN SECRETO

CÓMO LA LUZ
NACIMIENTO
TUS PENSAMIENTOS
ROJO FUEGO
VERDES CAMINOS
CAMINOS
DE DESCONSUELO


Instantánea de Sébastien Simonot vista en Photo.net


06 julio 2011

Silencio



El viento avanza suavemente sobre el valle. Acaricia cada uno de mis sentidos llenando de música y movimiento todo lo que me rodea; cruzando, impávido, los campos de cerezos; meciendo, con su aliento, delicadamente las flores. --Sé que estás a mi lado. Sé que me hablas--. El viento pasa, sin mirar atrás, da la vuelta a aquella colina y antes de ponerse a jugar con los árboles deja caer sobre mí, en forma de rocío, el dulce perfume de las flores.

Ya pasaron los días de hablar ahora necesito silencio… y soledad.

Fotografía de Helena Blein "Cerezos Valle del Jerte"


04 julio 2011

Tenía que ser así



Tenía que ser así, que yo ahora piense lo que pienso y mire al vacío como lo estoy haciendo.  Que después de todo me sigas doliendo y que tus palabras continúen resonando en mis manos, pesadas y sin sentido.
Lo he meditado mucho y he llegado a la conclusión que no has existido, que jamás me tocaste y que nunca te amé.

No ha podido ser de otra manera.

Pintura de Sorolla "El rosal amarillo"

Una tarde cualquiera

Dibujo de Ronda Zamenhoff visto en Urban Sketchers

02 julio 2011

La belleza se revela cada día

Eres como la luz del atardecer en verano sobre el paisaje castellano. Suave y aterciopelada, abrazando el horizonte cubierto de trigales pesados y llenos. Así te siento. Allí te busco.
Misteriosa. Casi perfecta. Me inundas de una agradable sensación que extiende y engrandece todo lo que toca. Te veo en sus miradas, en la mirada de todos, en todos y cada uno de los colores del alma; unificadora de deseos, de sueños. Miraré siempre en tu dirección, sin apartar los ojos. Seguiré tu estela y amaré tus sombras. Buscaré tu caricia y tu consejo.
Apretada a mi pecho, entre suspiros, te guardo; allí donde la angustia aprieta el alma impidiéndome respirar; cerca de lo profundo, donde late la vida.
Los recuerdos se apartarán de mí. Quedaré sola y perdida entre miradas desconocidas e inquisidoras; pero se, si, lo se, que tu presencia me será siempre cercana y querida. Me acompañarás más allá del horizonte, al final del camino, allí donde -sin duda- todo comienza de nuevo.

Llorar no resulta tan sencillo cuando en el corazón ya no queda nada.

23 mayo 2011

Nueve de la noche


Son las nueve de la noche de un domingo. En Sol, junto al acceso principal del Metro, se debaten propuestas sobre sanidad pública, educación y cultura; se toman decisiones sobre las comisiones del movimiento; se invita a la gente a participar; se recuerda que hablar delante de todos no es tan fácil, «que da yuyu», que hay que tener respeto y paciencia; se pide que la primera exigencia del M15M sea la absolución de los detenidos y se acuerda que de absolución nada, que debemos exigir el sobreseimiento de los casos. En Sol, junto al acceso principal del Metro, hay minutos hasta para insistir en la importancia de redactar bien las peticiones y de aprender de los que saben y se han ofrecido a enseñar.

Como la Comuna de París en 1871, la España que despierta advierte a la dormida: «nuestro triunfo es vuestra única esperanza». Pero parte de la España dormida no está dormida, sino podrida hasta la médula; y otra parte, algo mayor, se resiste tanto a ver la realidad que se sorprende cuando las televisiones escupen los resultados de unas elecciones que ya eran noticia vieja hace un mes, tres meses, seis meses, un año. Si hubieran mirado a tiempo. Si hubieran escuchado a tiempo. Si hubieran hecho algo a tiempo; algo digno, se entiende, porque no hacer nada es hacer mucho, y guardar silencio cuando se acalla y se castiga a los que anuncian lo que va a pasar, es hacer bastante.

Son las nueve de la noche de un domingo. Mientras los medios dedican sus ediciones al pasado, Sol vive. «No es vivir, es huir», alegan el cínico y el idiota; pero si fuera huir, lo sería en el sentido de Blas de Otero: «Salió una noche/ echando espuma por los ojos, ebrio/ de amor, huyendo sin saber adónde:/ adonde el aire no apestase a muerto.» Tomamos decisiones que triunfarán o no, pero las tomamos; reforzamos la voluntad de cambiar las cosas y volvimos a hablar. Los que nos culpan, mienten; los que se deprimen, llegan tarde. «No nos representan», insistimos. Ni estamos aquí para velar un cadáver ni vamos a derramar lágrimas por él. Que las derramen otros: sus beneficiarios.


Texto de Jesús Gómez Gutiérrez en Malasaña. En pruebas.
Instantánea de Lunazul 76 en Flickr

17 mayo 2011

Así de mucho!


Despertarme todos los días
y saberte cerca
casi tocándome con la mano
defendiendo la sangre en el tiempo.
Eres tú como la seda, con todo,
esa parte de mi, igual a mi
que me acompaña melodiosamente,
y en tu mirada
reflejos de mi
y en tu sonrisa
mis labios
toda yo, como tú
dos iguales de la mano
desde el principio
al fin
A mi hermana. 

Fotografía de MY Jalilli 



"¡No dejéis que salgan a la calle, no sea que se den cuenta de los muchos que son!"
El Roto      

14 mayo 2011

Fíjate



Fíjate, estoy aquí sentada mirándote con atención, absorta en el movimiento de tus ramas, con la mente ocupada en un poema que he leído esta mañana, y sin más en la cabeza que esas palabras y el contoneo de tus hojas; y estoy bien. No hago nada, llevo rato sin hacer nada y no me angustio ni pienso que soy una inconsciente, ni siquiera sufro por las cosas que quedan por hacer. Ahora estoy a gusto aquí sentada viendo pasar el tiempo sobre tus hojas. El sol acude, como cada día, fiel a su cita y antes de que entre por la puerta, cierro los ojos para luego abrirlos y así sentir más su calor. Fíjate, ya amanece.

Mañana será otro día y las cosas pendientes seguirán en su sitio, sin moverse, esperándome, como si el tiempo no hubiera pasado.

***
“[...]
O puede sencillamente
que lo que eche de menos
sea un jardín que cuidar
que me saque de estas paredes
de carne y sangre
que me salve de este yo
que ya me cansa.”

Estrofa del poema “Que ya me cansa” de Ana Pérez Cañamares
incluido en el libro “Alfabeto de cicatrices. 2010
Cuadro  "Jardín de las Delicias". El Bosco


25 abril 2011

El crujido de la seda (IV). Lilian Elphick

Imagen de Kancano "Suave"
El pañuelo es morado y amarillo, con caballos pequeñitos, de color marrón. Lo usé en el cuello como una corbata suelta. En ese entonces la seda no crujía; era suave, fluía en mí. Suave de piel enmascarada de galopes; protegida del viento de las extensas llanuras, aquellas praderas que continúan hasta la costura en ángulo recto. Y los tepees, marrones también, eran mis múltiples hogares. El fuego se consumaba en el rito necesario del calor; hervía el agua en la olla mientras tú y yo nos acariciábamos en esa eternidad tan propia del amor. El pañuelo sabía esperar en el rincón donde la luz entraba fragmentada.

La enfermedad vino con expresión impávida. Pronto, fue una sutura de finales rotos. Soñé con cuchillos, con el filo de una proximidad que no llamaré muerte. No ahora en que me miro al espejo y observo mi cabeza sin pelo. Primero, me hice una trenza. Una larga y negra nervadura, un cordón umbilical, una risa amarrada. La tijera hizo bien su trabajo. Cortó donde tenía que cortar. Después, fue fácil. Tijeretazos, juegos, y los pelos caían y caían arriba del lavamanos, en mis pechos, en el suelo. Tenía la boca llena de pelos cuando el zumbido me repletó los oídos de dobleces, alforzas y encarrujados.

El silencio apareció cuando gozaba de mi cráneo. Era la acción rápida del espejo que me devolvía la trenza para guardarla yo en el cofre y olvidar el pasado para siempre. El pañuelo formó parte de mi futuro, era el porvenir. Los caballitos relinchaban en mi cabeza. Fue un lapso (para qué decir ‘de tiempo’) de felicidad en cuclillas.

No quiero hablar de lo mal que comencé a sentirme. No quería empequeñecerme y cantarle a mi pellejo la marcha fúnebre.

Pero los cuchillos sí cantaban su melodía de afilada zampoña, mientras los caballos, cansados de correr, pastaban en esas praderas sedosas.

Sabrás disculparme si no vuelvo. La verdad es que ya partí y me alejé, ya caminé por mi época convulsa, ya vi la guerra y el hambre con boca de amapola. Te vi desnudo y sonriendo, dispuesto a amar, palabra por palabra. Ya escribí. El mar-tigre de arena; loba de mentira. Ya escribí. Ya viví.

Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso


14 abril 2011

Viva la República


Hoy es el aniversario de aquel 14 de abril de 1931 que para la mayoría de la población española fue un día de alegría, ilusión y esperanza. Una minoría empezó a rumiar las hieles del odio sin aceptar jamás la legalidad republicana. Conspiró casi desde ese mismo día y poco más de un año después ya hizo su primer intento de golpe de estado, que fracasó en agosto de 1932, pero el triunfo electoral limpio del Frente Popular en 1936 fue contestado con la sublevación militar de julio de ese año que provocó la sangrienta guerra civil y la más sangrienta represión de la larga y terrible dictadura franquista.

La II República, que se definía como una república democrática de trabajadores de todas clases, puso en marcha y aplicó un cuerpo de legislación social que aún hoy sorprende por su cantidad y por su calidad, como ya dijeran ilustres laboralistas. El nacimiento del derecho del trabajo español tuvo lugar en este momento. Hasta entonces había leyes sociales que carecían de la coherencia interna que permitiera hablar de un auténtico derecho del trabajo como rama autónoma del derecho. El reconocimiento de derechos para los trabajadores y sus sindicatos ya en 1931 dio lugar a un mejoramiento importante de sus condiciones de vida que estimuló el consumo interno y evitó que los más perniciosos efectos de la crisis del 29 golpeasen a España.

Aquí llegó la onda larga de la buena legislación social de la República de Weimar. No hubo una Comisión Europea que impusiese políticas de austeridad, pero las potencias occidentales (Francia y sobretodo Gran Bretaña) acabaron siendo cómplices del fascismo al abandonar a su suerte a la República cuando los militares golpistas se alzaron en armas con la ayuda de Hitler y Mussolini. Ante los ataques virulentos que nuestro actual Estado Social y Democrático de Derecho el día 12 pasado la Facultad de Relaciones Laborales y el Defensor del Pueblo de Castilla-La Mancha organizaron una jornada de estudio sobre el mismo, porque saber es amar y la gente defiende lo que ama. La ignorancia propia de los fascistas les predispone al odio. Ya la II Republica era ya un estado social y democrático. Como homenaje a las mujeres y hombres que hicieron posible aquel breve sueño se reproduce un texto del gran Antonio Machado publicado por primera vez el 14 de abril de 1937, en plena gura civil y reproducido hoy en el suplemento del diario Público por Josep Fontana:

“Unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el porvenir. Para esos hombres eran sagradas las más justas y legítimas aspiraciones del pueblo; contra ellas no se podía gobernar, porque el satisfacerlas era precisamente la más honda razón de ser de todo gobierno. Y esos hombres, nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia, ni atropellaron ningún derecho ni desertaron de ninguno de sus deberes”.

La derecha española jamás se lo perdonó, ni se lo perdona. Por eso hoy volvemos a gritar: ¡¡¡ VIVA LA REPÚBLICA !!!

Artículo de Joaquín Aparicio Tóvar en "Desde mi cátedra"


10 abril 2011

Nada

Cuadro de Edward Hopper (1929) "Automat"

Nadie nos enseña a ser.
Nacemos, crecemos y seguimos el camino sin aprender.



22 marzo 2011

A mi manera

Instantanea de Cohetes naranjas "Puede que no me guste correr tanto..."

Y ahora, el final está aquí,
Y entonces enfrento el telón final.
Mi amigo, lo diré sin rodeos,
Hablaré de mi caso, del cual estoy seguro.
He vivido una vida plena,
Viajé por todos y cada uno de los caminos.
Y más, mucho más que esto,
Lo hice a mi manera.
Arrepentimientos, he tenido unos pocos
Pero igualmente, muy pocos como para mencionarlos.
Hice lo que debía hacer
Y lo hice sin exenciones.
Planée cada programa de acción,
Cada paso cuidadoso a lo largo del camino.
Y más, mucho más que esto,
Lo hice a mi manera.
Sí, hubo oportunidades,
Estoy seguro que lo sabían,
Cuando mordí
Más de lo que podía masticar.
Pero al final,
Cuando hubo duda,
Me lo tragué todo y luego lo dije sin miedo.
Lo enfrenté todo y estuve orgulloso,
Y lo hice a mi manera.
He amado, he reído y llorado.
Tuve malas experiencias, me tocó perder.
Y ahora, que las lágrimas ceden,
Encuentro tan divertido
Pensar que hice todo eso.
Y permítanme decir, sin timidez,
'Oh, no, oh, no, a mí no, yo sí lo hice a mi manera'.
Pues que es un hombre, ¿qué es lo que ha conseguido?
Si no es a sí mismo, entonces no tiene nada.
Decir las cosas que realmente siente
Y no las palabras de alguien que se arrodilla.
Mi historia muestra que asumí los golpes
Y lo hice a mi manera.
Sí, fue a mi manera.
Letra de "My way" de Frank Sinatra (1967)


"Lo que es capaz de matarte también puede hacerte renacer" (Boris Božic)


20 marzo 2011

Feliz Primavera

Una de las tradiciones del Nouruz (día nuevo), del que tanto hemos hablado en este blog, es abrir un libro de poesía por una página al azar. Suele ser un libro de Hafez Shirazí. Los Persas creen que esta poesía elegida al azar de entre toda su obra marcará el año. Algo así como... un horóscopo nacido el primer día del año. Todos se juntan para leer y disfrutar la poesía que ha sido elegida por el destino.

Yo no he dejado pasar la ocasión, he cerrado los ojos, me he encomendado al divino y he abierto el libro de poesía "Diálogo" es lo que ha salido y la voy a compartir con vosotros.

DIÁLOGO

Dije: tengo la pena que me causas. Dijo: esa pena se acaba.
Dije: sé tú mi luna. Dijo: Siempre que salga

Dije: Para ser fiel, la norma aprende de los que aman.
Dijo: raras veces la siguen los de cara de plata

Dije: cierro a tu imagen de la visión la senda.
Dijo: por otra senda viene, pues es noctámbula.

Dije: El olor de tu bucle del mundo me ha extraviado.
Dijo: será él mismo tu guía, si estás atento.

Dije: placentero es el aire que del Edén se eleva.
Dijo: ¡venga la brisa fresca de tierras del amado!

Dije: En la esperanza, tu dulzor granate nos dio la muerte.
Dijo: sigue tal siervo, que atendiendo a los siervos viene.

Dije: ¿cuándo tu corazón piadoso hará las paces?
Dijo: hasta que su hora llegue, no lo digas a nadie.

Dije: ¿viste que el tiempo de gozar tuvo su fin?
Dijo: calla, hafez, que esta tristeza tendrá fin.

Esta es la poesia que el Azar ha elegido para mi ¿qué creéis que significa? ¿Qué espera el año que hoy comienza para las muchas naciones del imperio persa? ¿Llegará la separada revolución? Será este el año en el que los iraníes podremos volver a casa? ¿O será el año en el que no nos de vergüenza decir SOY IRANI y podremos dejar de decir: SOY PERSA?

Por cierto,
¡FELIZ AÑO NUEVO!
¡FELIZ PRIMAVERA!

19 marzo 2011

La dudosa eficacia de la Corte

Ilustración de Mikel Casal 

La Resolución 1970 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha dispuesto la remisión a la Corte Penal Internacional de la “situación imperante en la República Árabe de Libia”, con el fin de que inicie las actuaciones judiciales contra el régimen de Gadafi. La decisión ha sido aplaudida por la mayoría de la opinión pública mundial, que ve en ella un acto de justicia contra los crímenes cometidos en en ese país y un impulso hacia la consolidación de la Corte como instrumento para lograr la justicia penal universal; sin embargo, un análisis más profundo de los mecanismos que presiden la actuación de ese tribunal obliga a ser mucho más escéptico.
De acuerdo con el Estatuto de la Corte, cada país puede decidir libremente si somete o no a su jurisdicción los crímenes contra la humanidad, de guerra, de agresión o de genocidio, que se hayan cometido en su territorio o por sus nacionales fuera de él, siempre con carácter subsidiario a la acción del aparato judicial del propio Estado. Hasta el momento, dicho Estatuto ha sido ratificado por más de cien países, entre los que no se encuentran algunos con gran peso económico y político, como Estados Unidos, China o Rusia –miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas–, ni otros que han protagonizado conflictos armados en los últimos años, como Irak, Afganistan y, precisamente, Libia.

Para que los crímenes cometidos en esos países o por sus nacionales no queden impunes, el Estatuto prevé la posibilidad de que el Consejo de Seguridad remita al Fiscal de la Corte cualquier asunto, con independencia de que el país afectado sea Parte del mismo. Eso es precisamente lo que acaba de ocurrir en relación con los crímenes del Gobierno libio. Ahora bien, si las decisiones del Consejo de Seguridad fueran adoptadas bajo estrictos criterios de justicia, podríamos considerarlo un firme apoyo a la consolidación de la Corte Penal Internacional; sin embargo, la realidad es muy distinta. Para que una Resolución –como la 1970– salga adelante, debe contar con el voto favorable de nueve miembros del Consejo, incluidos los cinco permanentes. Lógicamente, Estados Unidos, Rusia o China no van a permitir jamás que se persiga un asunto que les perjudique, mientras no accedan voluntariamente a ratificar el Estatuto de la Corte, algo que no parece probable en el futuro inmediato.

Especial interés tiene el comportamiento de Estados Unidos, porque ha protagonizado una auténtica cruzada contra el Tribunal de La Haya, recurriendo a toda suerte de resquicios legales y a su poder económico. El Estatuto de la Corte obliga a la entrega de las personas perseguidas, pero su artículo 98.2 permite invalidar esa obligación si existe un acuerdo bilateral incompatible con ella, lo que abre las puertas a una posible “negociación”. Estados Unidos ha aprovechado esta fisura legal para suscribir con más de cien países los llamados “acuerdos de impunidad”, mediante los cuales esos países se comprometen a no entregar a ningún norteamericano a la Corte Penal Internacional; unos acuerdos que han sido suscritos bajo la amenaza de aplicarles la Ley de Protección de Ciudadanos Estadounidenses (aprobada a instancia del Gobierno de Bush en 2002), que prohíbe cualquier ayuda económica a los estados renuentes. Por lo demás, esa misma ley autoriza al Gobierno de Washington a emplear los “medios necesarios” (cabe imaginar cuáles) para liberar a cualquier norteamericano que pudiera estar detenido en La Haya bajo la custodia del tribunal.

Por todo ello, sorprende la rapidez con la que el Consejo de Seguridad ha adoptado la Resolución 1970, contra Libia, por supuesto con apoyo de Estados Unidos, Rusia y China. Una muestra sobresaliente de cinismo político. Libia se sumará así a otros cuatro países africanos (Sudán, Congo, Uganda y República Centroafricana) como los únicos cuyos dirigentes han sido sometidos hasta ahora a la jurisdicción de la Corte, que parece extender su competencia sólo hacia países subdesarrollados. Quede claro que los hechos juzgados son gravísimos y que sus autores se han hecho acreedores de un justo castigo; pero también lo merecen quienes protagonizaron la invasión ilegal de Irak, provocando cientos de miles de muertos, o quienes tienen sometido a todo un pueblo (el palestino) bajo un yugo execrable, o tantos otros estados protegidos por esos tres países principales, que no han querido saber nada de la Corte Penal Internacional hasta que sus propios intereses les han llevado a impulsar la Resolución 1970.

Ante tanta justicia para unos, los pobres, y tanto silencio para otros, los poderosos, cabe preguntarse: ¿es esta la justicia universal que algunos reclaman?, ¿cómo puede considerarse tan loable un tribunal que no va a juzgar jamás a quienes tienen silla propia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ni a sus protegidos? Para que la Corte Penal Internacional fuera de verdad un órgano que imparta justicia debería poseer el ius imperium que caracteriza el ejercicio de la potestad punitiva y juzgar los graves crímenes de lesa humanidad, genocidio, etc., que se cometan en cualquier lugar del mundo sin atender a la nacionalidad del responsable ni a su poderío económico. Mientras ello no ocurra, el trato desigual que caracteriza la actuación de la Corte no permite considerarla un instrumento efectivo de justicia universal.

Nicolás García Rivas
Catedrático de Derecho penal de la Universidad de Castilla-La Mancha
Artículo publicado en Dominio público. Opinión a fondo el 14 mar 2011

16 marzo 2011

Ne pas déranger

by Rut(h) "Descanso"

Siento cómo se me van cerrando los ojos, cómo todo comienza a nublarse. No se si es sueño, cansancio, cordura o una mezcla de todo, pero las cosas dejan de tener el peso que tenían hace un minuto y la gravedad deja de ser importante.

Cierro los ojos y una sensación de alivio crece y crece, el silencio lo llena todo. Seguramente en un segundo me quedaré dormida...

Las agujas del reloj ya no suenan… la calle enmudeció de repente y los monstruos regresarán por fin a su escondite.




13 marzo 2011

La mujer que habita en mi piel

La Chiquita Piconera de Julio Romero de Torres (1930)
La mujer que habita en mi piel
no se sabe fuerte,
se sabe valiente
la muchacha que anida dentro
vive guerras en cada telediario
y llora las muertes de aquellos que nunca vio

La blanca piel que recubre mi pecho
no sabe de derrotas
no se siente víctima
no conoce batallas
ni guerra sin bajas

La mujer que habita en mi piel
se sabe superviviente,
a pesar de los golpes
que sangran casi dorados
en níveo corazón
Paz Hernández Páramo

01 marzo 2011

No ha lugar

Les feuilles mortes
No era el chas chas de la escoba ni los tacones apurados de la mujer chillona. Era un sonido suave, encantador. Salí del cubil y me asomé con precaución. Ahí estaba el hombre soplando su palo con agujeros. Cerré los ojos. Soñé con avena, trigo; quise estar nuevamente en el campo. Todos los que estaban conmigo lo siguieron. Yo no me atreví. Siempre fui un cobarde. Después, supe que los llevó al río y que murieron ahogados. Días más tarde, la mujer lloraba. No barría, sólo rogaba que el hombre le devolviera a sus hijos.

Le hago compañía. Ella me agradece con trocitos de queso.

A veces, miramos juntos la puesta de sol en este pueblo de fantasmas.
                                         Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso



26 febrero 2011

Una furtiva lágrima

Imagen de Llona Wellmann "Tear Drop"
Nemorino

Una furtiva lágrima
en sus ojos despuntó,
a aquellas alegres jóvenes
envidiar pareció.
¿Qué más buscando voy?
¿Qué más buscando voy?

Me ama, sí, me ama, lo veo, lo veo.

¡Un solo instante los latidos
de su hermoso corazón sentir!
Mis suspiros confundir
por poco con sus suspiros.
Los latidos, los latidos sentir,
¡confundir los míos con sus suspiros!

¡Cielos, se puede morir...!
No pido más, no pido.
¡Ah! ¡Cielos, se puede, se puede morir...!
No pido más, no pido.
Se puede morir...
¡Se puede morir de amor!

Aria "Una furtiva lágrima" de la ópera "El elixir de amor" de Gaetano Donizetti.



20 febrero 2011

Menos es más...

Instantánea de G0Da "Siesta"



“En un pequeño pueblo de la costa mexicana, un norteamericano ve a un pescador a punto de dormir la siesta y le pregunta:
- ¿Por qué no pesca más?
El mexicano le responde que su pesca cotidiana le basta para satisfacer las necesidades de su familia.
El norteamericano le pregunta entonces:
- ¿Qué hace el resto del tiempo?
- Me levanto tarde, juego con mis hijos, pesco un poco, duermo la siesta con mi mujer, por la tarde voy a ver a mis amigos. Bebemos vino y tocamos la guitarra. Tengo una vida muy llena.
El norteamericano le interrumpe:
- Siga mi consejo: empiece por pescar más rato. Con los beneficios se podrá comprar un barco, podrá abrir su propia fábrica y abandonar su pueblo en México para vivir en Nueva York, desde donde podrá dirigir sus negocios…
- ¿Y después? – preguntó el mexicano
- Después puede hacer una sociedad que cotice en Bolsa y ganar millones…
- ¿Y después?- insistió el pescador
- Después, podrá retirarse, vivir en un pequeño pueblo de la costa, levantarse tarde por las mañanas, jugar con sus hijos, pescar un poco, dormir la siesta con su mujer, pasar las veladas bebiendo y tocando la guitarra con sus amigos…”

François Partant."Occidente. ¿un modelo a seguir?. L'Ecologiste nº 6. 2001

"El que considera que el crecimiento puede ser infinito en un mundo finito es un loco o un economista. "
  Kenneth Boulding (1910-1993), presidente de l'American Economic Association.    

08 febrero 2011

Fábula del silencio

Imagen de Photo Fun "Dreamer's land"

Bebamos el silencio de a poco, Tigre. Sorbo a sorbo, como si estuviéramos deshidratados.

-De tanto hablar se nos fue la predicción de los días, volaron los mirlos del calendario, el deseo quedó encima de la mesita de noche, junto al manual de los olvidos. Y de las noches, mejor no decir nada. Sólo vi que te deslizabas hacia el abismo de mis rayas. Y cuando quise amarte completamente…

-¡Shttt! ¡Bebe!

- Parece agua.

-Parece, pero no es -dice ella, mojando sus labios con la punta de la lengua.

Fábola ríe y se hunde en el silencio. Tigre apaga las velas. La escritora vuelca el tintero arriba de sus personajes y se marcha.

Microcuento de Lilian Elphick. Visto en Ojo Travieso


07 febrero 2011

Entre recuerdos


Cada hoja, cada palabra escondida dejan dicho con todo lujo de detalles aquello que sentía de niña, de joven, de mujer… día a día. Aquel triste verano cuando apenas tenía 12 años, y los siguientes. El desamor, el despertar a lo cotidiano, el miedo a sufrir y a no sentirse querida, el desengaño, las alegrías de la vida, las amistades, la soledad. Relatos en primera persona.
¿Cuándo decidió perdonar del olvido aquellos pensamientos?
No querer olvidar también es una forma de enfrentar y continuar la vida.
Dentro de una caja amortajados por un viejo pañuelo están todos y cada uno de aquellos cuadernos usados a modo de diario que le sirvieron de amigo, de cómplice, de confidente. Fotografías detalladas y móviles de instantes imposibles de olvidar. Momentos retratados al segundo que han moldeado su rostro y su forma de mirar.

Entre palabra y palabra toda una vida.

Aquel verano los pétalos llenaban mi mano, moviéndose y deslizándose entre los dedos hacia el suelo. Tú me diste la rosa pero ya no era una flor. Sentada sobre las losetas, mi mirada viajaba desde los barrotes de la terraza de aquel tercer piso hacia la calle por donde, tan solo unos instantes antes, habías pasado tú y ahora, ese trozo de calle, estaba vacío y lejano. Todo comenzó aquel verano.


29 enero 2011

Cómplices

"El grito" de Edvard Munch
No poner fin a lo que tiene remedio y denunciar las cosas con un simple murmullo nos hace cómplices de nuestra miseria.
                                    “Saramago, el pesimista utópico”, Turia, Teruel, nº 57, 2001

28 enero 2011

Lluvia

Dibujo de Inma Serrano "Lluvia"

Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...

Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.

Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.

Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.
Poema de Julia Prilutzky

27 enero 2011

El ayudante

Instantánea de Cangués "Por las calles solitarias"

" Qué viejo había sido ya de joven! ¡Cómo la conciencia de no tener un hogar en ningún sitio había logrado paralizarlo y asfixiarlo interiormente! ¡Qué hermoso era pertenecer a alguien en el odio o en la impaciencia, en el amor o en la melancolía! Un triste entusiasmo se apoderaba de Joseph siempre que desde alguna ventana abierta sentía que el mágico calor de un hogar se reflejaba en él, el solitario, el errante, el apátrida, de pie en medio de la calle fría. "
Fragmento de ROBERT WALSER en El ayudante. Ediciones Siruela. 2001
 

25 enero 2011

La fuente

 
Mujer lectora al desayuno

BCO. DE SIBERIO 17/05/2000
Recuerdos de noches de verano
junto a tu pelo recién lavado
HIERBA HUERTO, HIERBA BUENA, HORTELANA
(Menta Sativa L.)

                                                   * * *
Sobre la fuente había piedra limpia
Limpia el agua pasaba.
Había sol y campo. Tu serena
carne se ofrecía
caliente al viento hecho gracia.
Pasé yo por tu lado. Enhiesta estabas,
cántaro a la cadera, a regresar.
Pasé yo por tu lado. Fresco niño,
a detenerme iba. Tú alargaste
tu gesto permanente y me dijiste:
Pero, pasa...
Y pasaba, pasaba largamente, prolongando
bajo tu sombra mi estancia.
Cuando ya mi cuerpo estaba lejos
y junto a tu sombra el agua.
Vicente Aleixandre de "Ámbito" (1928)



          Letra de la canción

24 enero 2011

Fábula de la ausencia

Instantánea de Delire Lucide "Silla Ajedrez / Byn Chair"

-La música, como las palabras, nos llevan a la ausencia –dice Fábola, tejiendo una larga chalina de esperanzas.
-¿No me ves? –pregunta Tigre.
- Mi corazón te ve. ¿Es suficiente?
Tigre calla. Desde su invisibilidad, traza el laberinto del deseo, que es una especie de bomba enana.
Fábola silba una canción.
-¿Te acuerdas?
-Sí – responde Tigre con lágrimas amarillas resbalando hasta sus bigotes blancos.
-Ahora te veo –dice Fábola, moviendo las orejas que son pura irrealidad.
- Era el tiempo de la música, de los sonidos, Fábola querida. Era el tiempo de la escritura cosechada. Éramos trigo trigal sin tristezas. Y corríamos por las praderas, las nuestras, las que nadie conoce. ¿Recuerdas?
-Tengo un nudo en la garganta.
-Yo también.
Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso


23 enero 2011

Las servidumbres del odio

?

“La justicia no consiste en abrir unas prisiones para cerrar otras. Consiste, en primer lugar, en no llamar “mínimo vital” a lo que apenas si basta para hacer que viva una familia de perros, ni emancipación del proletariado a la supresión radical de todas las ventajas conquistadas por la clase obrera desde hace cien años. La libertad no consiste en decir cualquier cosa y en multiplicar los periódicos escandalosos, ni en instaurar la dictadura en nombre de una libertad futura. La libertad consiste, en primer lugar, en no mentir. Allí donde prolifere la mentira, la tiranía se anuncia o se perpetúa. Está por construirse la verdad, como el amor, como la inteligencia. Nada es dado ni prometido, pero todo es posible para quien acepta empresa y riesgo. Es esta apuesta la que hay que mantener en esta hora en que nos ahogamos bajo la mentira, en que estamos arrinconados contra la pared. Hay que mantenerla con tranquilidad, pero irreductiblemente, y las puertas se abrirán. ¿Y por qué esperar a Navidad? La muerte y la resurrección son de todos los días. De todos los días son también la injusticia y la verdadera rebelión.”
Albert Camus en Las servidumbres del odio.
Entrevista publicada en Le Progrés de Lyon (navidades de 1951). Obras completas. Aguilar, 1959.

22 enero 2011

La vida sabe a felicidad

Fotografía de Nicolas Pryde "Fresa"


“La vida es buena; es buena por sí misma; el razonamiento no le hace mella. No se es feliz por viaje, riqueza, éxito, placer. Se es feliz porque se es feliz. La felicidad es el sabor mismo de la vida. Tal como la fresa sabe a fresa, la vida sabe a felicidad. El sol es bueno; la lluvia es buena; todo ruido es música. Ver, oír, oler, gustar, tocar, toda una seguidilla de felicidades. Incluso las penas, incluso los dolores, incluso el cansancio tienen sabor a vida. Existir es bueno; no mejor que otra cosa; pues existir es todo y no existir es nada. Si así no fuera, ningún viviente duraría, ningún ser vivo nacería. Pensad que un color es una alegría para los ojos. Actuar es una alegría. Percibir también lo es y es la misma. No estamos condenados a vivir; vivimos ávidamente. Queremos ver, tocar, jugar; queremos desplegar el mundo. Todo ser viviente es como un paseante matutino. […] Ver es querer ver. Vivir es querer vivir. Toda vida es un canto de alegría”.

Propos "artículo" de "Alain" (Seudónimo de Émile-Auguste Chartier 1868-1951)
publicado en un periódico de Ruán en mayo de 1909

12 enero 2011

En esa hora inexacta de la vida

Imagen de Marta Cernicka

En esta hora inexacta de la vida
donde cada habitación de la casa
nos lleva a una pregunta,
absurda en esta edad de juventud,
tras la resaca de lo sobrevivido
araño el paraíso
                     y cuento cada nube
para no olvidar nunca
cómo crece la nieve alrededor del miedo,
cómo crece la nieve
                     mientras arde la hierba
y se amontona el silencio sobre el mundo.

                              Rosana Acquaroni en "Cartografía sin mundo". 1996



10 enero 2011

Afrodita

Yuri Bonder "Red chair"


Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano
              Como una silla vacía.

                         Cristina Peri Rossi "Diáspora" 1976





05 enero 2011

Un solo instante

Dibujo de Angelo Rodrigues "Kabelsalat IX"


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
                                                                                              Oscar Wilde

02 enero 2011

Periodos

Fotografía de José Luis Luque "jacinto"

Detrás de la fuente, en la zona más fría del jardín -la que da más al norte- viven dormidos bajo la tierra. Su ciclo anual comienza apenas el calor deja paso a los primeros fríos de septiembre y es entonces cuando recuerdan que hay otra forma de vivir. Sus hojas nacen directamente de la tierra y de su corazón crece un racimo de flores de color azul. Cuando el jardín comienza su letargo, la pequeña pradera de jacintos hace su esperada aparición llenando toda la casa con su aroma y una explosión de color inunda todo. Aquellos pequeños bulbos que plantamos nos anuncian el cambio de año, el final.

--Caminos oscuros, llenos de árboles antiguos y bosques espesos, y aquellos con sinuosos y hermosos recovecos en donde se detienen los rayos de luz para formar, en sus contrastes, hermosas sombras e ilusiones nunca vistas -aunque sí soñadas- y donde no alcanzas a ver lo andado ni lo que queda por andar. Si, hay que adentrarse y caminar por ellos siendo consciente de cada paso para disfrutar de sus diferentes visiones pero cuídate de no sufrir. Y, si aún así, te toca sufrir ten siempre presente -mientras lloras- que todos los caminos, tarde o temprano, terminan, aun sin quererlo; solo hay que seguir hasta el final.

01 enero 2011

Dualidad

Instantánea de Natalya Cole "portrait"

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres
una mujer desesperada y perpleja
que siente que se está ahogando y otra que
salta a la acción, como si fuera un escenario,
disimulando sus verdaderas emociones porque ellas
son la debilidad, la impotencia, la desesperación
y presenta al mundo sólo una sonrisa,
ímpetu, curiosidad, entusiasmo, interés.
Anais Nin en “El diario de Anais Nin” (10 Vol. 1966-83)