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20 marzo 2011

Feliz Primavera

Una de las tradiciones del Nouruz (día nuevo), del que tanto hemos hablado en este blog, es abrir un libro de poesía por una página al azar. Suele ser un libro de Hafez Shirazí. Los Persas creen que esta poesía elegida al azar de entre toda su obra marcará el año. Algo así como... un horóscopo nacido el primer día del año. Todos se juntan para leer y disfrutar la poesía que ha sido elegida por el destino.

Yo no he dejado pasar la ocasión, he cerrado los ojos, me he encomendado al divino y he abierto el libro de poesía "Diálogo" es lo que ha salido y la voy a compartir con vosotros.

DIÁLOGO

Dije: tengo la pena que me causas. Dijo: esa pena se acaba.
Dije: sé tú mi luna. Dijo: Siempre que salga

Dije: Para ser fiel, la norma aprende de los que aman.
Dijo: raras veces la siguen los de cara de plata

Dije: cierro a tu imagen de la visión la senda.
Dijo: por otra senda viene, pues es noctámbula.

Dije: El olor de tu bucle del mundo me ha extraviado.
Dijo: será él mismo tu guía, si estás atento.

Dije: placentero es el aire que del Edén se eleva.
Dijo: ¡venga la brisa fresca de tierras del amado!

Dije: En la esperanza, tu dulzor granate nos dio la muerte.
Dijo: sigue tal siervo, que atendiendo a los siervos viene.

Dije: ¿cuándo tu corazón piadoso hará las paces?
Dijo: hasta que su hora llegue, no lo digas a nadie.

Dije: ¿viste que el tiempo de gozar tuvo su fin?
Dijo: calla, hafez, que esta tristeza tendrá fin.

Esta es la poesia que el Azar ha elegido para mi ¿qué creéis que significa? ¿Qué espera el año que hoy comienza para las muchas naciones del imperio persa? ¿Llegará la separada revolución? Será este el año en el que los iraníes podremos volver a casa? ¿O será el año en el que no nos de vergüenza decir SOY IRANI y podremos dejar de decir: SOY PERSA?

Por cierto,
¡FELIZ AÑO NUEVO!
¡FELIZ PRIMAVERA!

22 marzo 2010

Hoy es día de visitas, hoy es Norouz.


El sábado 20 de marzo pasadas las 7 de la tarde, si mi memoria no me engaña, entramos en la Primavera. Empieza el color, la luz y la felicidad. Se acabo el sombrío invierno. Aunque no se por que a mi personalmente me parece muy romántico. Pero ya pasó, ahora es época de salir a la calle, y sentir.

Feliz primavera, feliz año nuevo, Feliz Norouz. El Nuevo Día ha llegado.

با شادباش نوروز نوروزتان خوش

Hoy primer día de Norouz, la tradición manda visitar a los seres más queridos. En orden descendente de edad. Como todos los que leemos este blog aun somos jóvenes os he dejado en último lugar. Pero como seres queridos que sois no he podido dejar pasar la ocasión.

21 octubre 2007

Vida y pensamiento de Yalal Ud-Din Rumí



Con anterioridad hemos publicado algunas cosas de este pensador persa. Ahora en Madrid, en la universidad complutense, se abre un seminario con este titulo. Sera el Jueves 8 de noviembre y comenzara a las 10 horas.

Escucha el ney, y la historia que cuenta,
como canta acerca de la separación:
Desde que me cortaron del cañaveral,
mi lamento ha hecho llorar a hombres y mujeres.
Deseo hallar un corazón desgarrado por la separación,
para hablarle del dolor del anhelo.
Todo el que se ha alejado de su origen,
añora el instante de la unión.

[...]

Cuando la rosa se haya ido y el jardín este marchito,
no podrás escuchar mas la canción del ruiseñor.
El Amado lo es todo; el amante apenas un velo.
El Amado esta viviendo; el amante es una cosa muerta.
Ama las voluntades de lo que traen estas palabras.

[...]

Le pregunté al ney:
¿de qué te lamentas?
¿cómo puedes gemir sin poseer lengua?
El ney respondió:
Me han separado del cañaveral
y ya no puedo vivir sin gemir y lamentarme

Ahora os pongo el programa del seminario:

10.00 - 11.00 h
Inauguración y presentación:

Excmo. Sr. D. Carlos Berzosa, Retor de la Universidad Complutense de Madrid.
Excmo. Sr. D. Dawood Salehi, Embajador de la R.I. Irán en Madrid.
Excmo. Sr. D. Fernando delage, Director del Centro Casa Asia-Madrid
Excmo. Sr. D. Dámaso López García, Decano de la Facultad de Filología de la UCM.
Excmo. Sr. D. Juan Martos Quesada, Director del Dpto. de Estudios Árabes e Islámicos de la UCM.
Excmo. Sr. D. Seyed Hasan Shafti, Director de Asociación de Amistad Iráno-Española en Irán.

11.00 - 11.30 h.
Sr. D. Seyed Ahmad Reza Khzri, Consejero Cultural de la Embajada de la R.I. Irán en Madrid.
Tema: Vida, Época y Secreto de la Eternidad de Rumí.

11.30 - 12.00 h.
Sr. D. Rafael Ramón Guerrero, Director del Dpto de Filosofía UCM.
Tema: Rumí. Mística y Filosofía.

12. - 12.30 h.
Dr. D. Gholam Reza Awani, Director del Instituto de Filosofía de Tehrán.
Tema: La Categoría del Ser Humano en Opinión de Rumí.

12.30 - 13.00 h.
Dr. D. Pablo Beneito, profesor del Dpto. de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Sevilla.
Tema: Las Modalidades del Discurso en la Obra de Rumí.

13.00 - 13.30 h.
Dr. D. Golam Hosein Ebrahimi Dinani, Dpto de Filosofia de la universidad de Tehrán.
Tema: Razón en los Pensamientos de Rumí.

Debate.


13.30 - 14.00
Concierto de Musica Tradicional Iraní por D. Darwish Reza Monazzami, Director del Dpto de Música de la universidad de Tehrán.


Dios me ha creado del vino del amor y
si la muerte me desgasta, de mi sólo queda amor.
Soy la embriaguez del amor y mi principio es el vino del amor.
Dime, que viene del vino si no es la embriaguez.


La cita es:
Jueves 8 de Noviembre de 2007 en la UCM
Edificio A de Filología
Sala Paraninfo
Avda. de la Complutense, s/n,
28040 Madrid

08 agosto 2007

Lluvia de armas en Oriente



Cold War Atomic Testing: Operation Ivy, 1952 (NNSA/DOE)
pingnews.com. flickr



Como es sabido, Francia y EEUU han hecho pública recientemente su decisión de incrementar la venta de armas a algunos países situados en ese arco de creciente y muy grave inestabilidad, que se extiende desde el Magreb hasta Pakistán, en el que abundan los conflictos reales o potenciales y donde hoy está situado el más peligroso barril de pólvora capaz de incendiar el mundo. Este hecho no oculta, sin embargo, la presencia en dicha zona de otros países, también eficaces exportadores de armas, entre los que Rusia ocupa una posición destacada y donde China empieza ya a abrirse camino.

¿Obedece esta dinámica armamentista a algún motivo de seguridad nacional de los países importadores? Nada más lejos de la realidad. Tómese el caso de los Emiratos Árabes Unidos, situados en el corazón de Oriente Medio, en la embocadura del Golfo Pérsico, núcleo de la que es hoy la zona de más grave conflictividad que ha conocido la historia de esta región.

Los siete emiratos que componen la federación tienen en conjunto menos habitantes que la Comunidad Valenciana y, sin embargo, se hallan a la cabeza de los países del citado arco de inestabilidad, en la lista de compradores de armas durante el año pasado, en las que invirtieron casi 1800 millones de euros, de los que más de la mitad se embolsaron las empresas armamentistas de EEUU.

La dinámica que lleva a los Emiratos a armarse hasta las cejas no obedece evidentemente al temor de ser invadidos por algún país vecino. Los motivos son básicamente dos: por un lado, la acumulación de grandes recursos económicos, obtenidos de la exportación de petróleo y gas natural y, por otra parte, la presión vendedora de las grandes multinacionales del armamento (acompañada de la presión política y diplomática de los países a los que éstas pertenecen), que no pueden perder tan excelente fuente de ingresos.

Todo ello está condicionado, además, por la situación geoestratégica, ya que si los Emiratos hubieran estado, por ejemplo, en Darfur, pasarían tan desapercibidos para el mundo como lo ha estado la población de esta desértica región sudanesa hasta que el olor de la muerte ha llegado a apestar en los pasillos de las cancillerías occidentales.

Con Rusia rearmando a Irán y Argelia, China haciendo lo mismo con Pakistán, EEUU con Israel, Omán, Egipto, Kuwait, Túnez, los citados Emiratos y Arabia Saudí, el entrecruzamiento de intereses encontrados permite sospechar que esta lluvia de armas sobre una zona tan críticamente inestable en muy poco va a contribuir a su seguridad y, menos aún, a la futura pacificación.

La realidad es que el único beneficio tangible de esta reforzada actividad armamentista es el que apuntarán en sus libros de contabilidad los fabricantes de armas y, de rebote, los países donde éstos radican. Del mismo modo que las armas que EEUU liberalmente ofreció a los muyaidines afganos, para que éstos contribuyeran con su esfuerzo a expulsar a la Unión Soviética de Afganistán, se volvieron luego contra los propios soldados estadounidenses, con los efectos por todos conocidos, no es descartable que en un futuro no muy lejano los misiles contracarro “Milán”, que Francia ha vendido a Libia, acaben en manos de algún grupo rebelde que los utilice contra los vehículos de combate franceses que, bajo bandera de la ONU, acudan a pacificar algún otro país.

Al fin y al cabo, algo parecido ocurrió —aunque en circunstancias muy distintas— en la guerra de las Malvinas, cuando aviones y misiles de fabricación francesa, exportados a Argentina, hundieron uno de los mejores navíos de la flota de Su Majestad Británica. Nunca se puede garantizar cómo ni cuándo ni dónde van a ser utilizadas las armas que se fabrican y se exportan, por muchas limitaciones legales que se pretenda aplicar.

La lluvia de armas sobre Oriente que se nos anuncia no anticipa un porvenir halagüeño. Hubiera sido preferible que, en vez de armas, el chaparrón vertido sobre esa zona hubiera sido de denodados esfuerzos diplomáticos a cargo de las más influyentes organizaciones internacionales, de ayudas económicas para quienes en verdad las necesiten y, sobre todo, de justicia y legalidad internacionales, aplicadas con imparcialidad y no en función de los intereses exclusivos de las grandes potencias y del clientelismo de las potencias menores.

No es ese el camino por el que hoy se mueven los esfuerzos de la comunidad internacional, y pocos motivos se aprecian para el optimismo.




Alberto Piris
General de Artillería en la Reserva
La Estrella Digital

06 junio 2007

El Jardín Islámico: Un paraíso en la tierra

Texto: Centro Nacional de Información y Comunicacion Educativa (CNICE)
Imagen: Wikipedia

Otro de los elementos esenciales de la civilización islámica es el jardín, en un grado de importancia que no encuentra correlato en la cultura occidental, ya que no es solamente un lugar para el goce de los sentidos, sino que se halla penetrado de valores espirituales y simbólicos de extraordinaria sutileza. Pueden señalarse en la cultura islámica dos tipos de jardín: el jardín coránico y el jardín persa.

Los musulmanes han concebido el Paraíso como un jardín permanente y eterno; así queda configurado en varios pasajes del Corán.

Este concepto de jardín coránico, que, sin duda, deriva del oasis del desierto, contiene dos elementos básicos: las aguas fluyentes y cristalinas y los altos árboles que producen sombra abundante.

El jardín persa, a imagen del cosmos, queda dividido en cuatro partes por dos canales que se cruzan perpendicularmente, y en cuyo punto de intersección se levanta una fuente o pabellón, que representa la montaña que está situada en el centro del universo. Este jardín persa da lugar al jardín islámico de patio de crucero; además de la morfología, con dos anda dores o paseadores que se cruzan perpendicularmente creando cuatro zonas de tierra, los rasgos que lo definen son los siguientes: un espacio cerrado a ojos extraños, mediante un alto muro o cerca que lo oculta por completo al exterior, acentuando el carácter intimista y recóndito; enfatización del centro del jardín mediante la disposición en el mismo de una fuente o pabellón, tal como lo describe el almeriense Ibn Luyun en su tratado de agricultura:


“Debe haber un cenador en el centro del jardín para los que reposan en él, que mire a todos los contornos, de tal manera que el que entre no oiga lo que allí se habla, ni llegue nadie inadvertido. El cenador debe estar rodeado de rosales trepadores y arrayán y de todas plantas que adornan un jardín. Éste será más largo que ancho, para que la vista se explaye en su contemplación.”


Así, este pabellón permite ver y oír a quien se acerca sin ser visto ni oído; una tercera característica de este jardín de tipo persa es que permita una contemplación oblicua del mismo.

De este modo, los musulmanes, que habían concebido el Paraíso como un oasis, convirtieron el oasis en un jardín, esto es, en arquitectura, en contacto con la cultura persa. En la cultura islámica no existe un límite preciso entre la arquitectura y el jardín; la arquitectura entra en relación y toma contacto con la naturaleza a través de sutiles transiciones. La arquitectura mira y se abre hacia la naturaleza; ésta penetra y se introduce en la arquitectura.

El agua es el corazón del jardín. Hay que considerar su triple función: utilitaria, estética y religiosa. La función utilitaria del agua —es necesaria para la vida— alcanza asimismo en el Islam un particular énfasis, si tenemos en cuenta la importancia y el desarrollo del sistema de riegos en los cultivos agrícolas, de un lado, y la amplia difusión de los baños y su trascendencia social en la cultura urbana islámica, de otro. Asimismo, debe retenerse la función religiosa del agua, como elemento purificador ritual de preparación para la plegaria; pero es sin duda su función estética la que adquiere mayores proporciones: los placeres estéticos del agua solicitan a todos los sentidos. En países de clima generalmente tórrido y seco constituye un factor refrescante del ambiente.

Cuando se recoge remansada en las múltiples albercas que ornan patios y jardines, sus aguas limpias y cristalinas, como un espejo, permiten reflejar la imagen invertida de la arquitectura. El sistema ornamental a base de motivos invertidos es una de las características definitorias de la composición musulmana. El agua fluyente y rumorosa, salida de los bellos surtidores de las fuentes, resulta no sólo un placer para el oído, sino que el propio líquido en movimiento se incorpora al efecto plástico de la estructura, como puede leerse en el poema de Ibn Zamrak que decora la taza de la fuente de los Leones en la Alhambra de Granada:


“Esta líquida plata que se desliza entre perlas,

no tiene parangón su transparente blancura,

¿cuál es el mármol y cuál es el agua?

No sabemos cuál de los dos es el que se desliza.”

Sin el agua, traída a veces desde lejos por medio de complejos sistemas de azudes y de acequias, resulta imposible concebir la vida musulmana.



VVAA.- Historia del Arte. Espasa Calpe Ed. Madrid. 2002, Págs. 600-601

13 mayo 2007

Irán, Iraq y EEUU

Fotografía de ponente "Verdades Absolutas I" en es.f.log
Texto de Alberto Piris
Letra de Leonard Cohen "Anthem"


"Haz sonar las campanas que todavía emitan sonidos
Olvida tu ofrenda perfecta
Hay una grieta
Una grieta en todo
Así es cómo la luz entra
"

En el Golfo Pérsico se está concentrando estos días la mayor fuerza aeronaval nunca vista allí desde que se produjo la invasión de Iraq hace cuatro años. Está constituida por tres potentes grupos de portaaviones de EEUU (el “Nimitz”, el “Eisenhower” y el “Stennis”) y apoyada por otro portaaviones (el francés “Charles De Gaulle”). Con ellos despliegan numerosos cruceros, fragatas, submarinos y buques de apoyo, armados con los más potentes ingenios de la guerra moderna.

Que Irán está en el punto de mira de los cazabombarderos y misiles situados a tan pocas millas de sus costas es algo que no se puede ignorar en las actuales circunstancias. Tanto más, cuanto que simultáneamente se han venido desarrollando en Egipto unos encuentros internacionales sobre la pacificación de Iraq, a los que no es ajena la ostensible exigencia estadounidense de que Irán detenga su programa nuclear, so pena de sufrir graves consecuencias “sin descartar ninguna opción” (léase, el bombardeo).

La diplomacia apoyada por los cañones es una vieja estrategia de todas las potencias colonialistas en los dos últimos siglos. Es de sospechar que se está fraguando el desarrollo de un nuevo capítulo en esta vieja historia. Pero puesto que de Historia se trata, no viene mal recordar dos episodios que afectan directamente a los tres países más implicados en el actual conflicto: EEUU, Iraq e Irán.

El primero se produjo en mayo de 1987, ahora hace 20 años, cuando en las mismas aguas del Golfo Pérsico, una fragata estadounidense recibió el impacto de dos misiles, lo que causó un incendio y graves averías en la nave, así como la muerte de 37 miembros de la tripulación. El atacante fue un cazabombardero iraquí que confundió al buque con una unidad naval iraní. Recuérdese que por entonces transcurría el séptimo año de la guerra entre ambos países, guerra en la que el gobierno del presidente Reagan apoyaba a Sadam Husein contra el régimen de los ayatolás iraníes.

La reacción de los medios de comunicación de EEUU fue sorprendente: en vez de arremeter contra Iraq, el país causante del incidente, la prensa se volcó contra Irán, acumulando epítetos a cual más denigrantes. Reagan declaró: “De ningún modo les consideramos hostiles [a los iraquíes]. El malo de la película es Irán”. Miembros del Senado declararon que Irán era “un beligerante que carece de normas y de moral” y que “patrocina el terrorismo y el secuestro de aviones”. ¿No les recuerda esto a los lectores la retórica que atribuía a Iraq las culpas del 11-S?

Poco más de un año después se produjo el segundo incidente que merece la pena recordar. El “Vincennes”, un crucero lanzamisiles de EEUU, navegando en aguas territoriales iraníes, derribó un avión comercial de este país, produciendo la muerte de cerca de 300 personas. Sesenta y seis niños viajaban en el Airbus del vuelo Iran Air 655 aquel fatídico día, hacia una colonia de vacaciones a la que nunca llegaron.

El Pentágono se excusó manifestando que el crucero había tenido que “defenderse” porque sospechó que el piloto del avión de línea había mostrado la intención de atacar al buque de guerra o estrellarlo contra él. Según testimonios de otros buques estadounidenses, también desplegados en la zona, el avión comercial estaba en esos momentos ganando altura y dentro de los límites del pasillo aéreo habitualmente utilizado.

Pues, para pasmo del lector, sepa que cuando el “Vincennes” regresó a su puerto base en San Diego (California), recibió una bienvenida fervorosa y todos los miembros de la tripulación fueron condecorados como participantes en acciones de combate. Según narra Robert Fisk en su libro The Great War for Civilization: The Conquest of the Middle East, el oficial coordinador del combate aéreo del buque (el responsable de decidir cuándo y cómo atacar a los posibles objetivos aéreos) fue condecorado con la medalla de excelencia naval por “su heroico comportamiento y su capacidad para mantenerse sereno y responsable bajo el fuego enemigo”. Los ciudadanos de Vincennes (Indiana) recolectaron dinero para erigir un monumento en el pueblo que da nombre al buque, no a la memoria de los iraníes inocentes muertos en el incidente, sino del buque cuyos disparos los aniquilaron.

Con estos antecedentes de un pasado inmediato, en la misma zona —el Golfo Pérsico— y entre los mismos protagonistas —EEUU, Iraq e Irán— ¿qué esperanzas tiene la opinión pública de saber con certeza lo que ahora pueda ocurrir? Predomine o no la diplomacia sobre los cañones, lo que a partir de ahora suceda en Irán y en el entorno del Golfo Pérsico, estará, como muestran los dos ejemplos citados, cubierto por el opaco velo que desfigura la verdad y la somete a los intereses de las potencias dominantes.


Alberto Piris
General de Artillería en la Reserva.
Estrella Digital. Opinión. 12-05-2007

18 octubre 2006

Noticias de los nadies

Fotografía de F.Monteiro "Windows"
Cuentos no clasificados de Eduardo Galeano
"Noticias de los nadies"
Ya son 5 años de este escrito de Galeano; ahora tenemos Afganistan, Irak, Irán... Cuánto más?

* * * * *

Hasta hace veinte o treinta años, la pobreza era fruto de la injusticia. Lo denunciaba la izquierda, lo admitía el centro, rara vez lo negaba la derecha. Mucho han cambiado los tiempos, en tan poco tiempo: ahora la pobreza es el justo castigo que la ineficiencia merece, o simplemente es un modo de expresión del orden natural de las cosas. La pobreza puede merecer lástima, pero ya no provoca indignación: hay pobres por ley de juego o fatalidad del destino.

Los medios dominantes de comunicación, que muestran la actualidad del mundo como un espectáculo fugaz, ajeno a la realidad y vacío de memoria, bendicen y ayudan a perpetuar la organización de la desigualdad creciente. Nunca el mundo ha sido tan injusto en el reparto de los panes y los peces, pero el sistema que en el mundo rige, y que ahora se llama, pudorosamente, economía de mercado, se sumerge cada día en un baño de impunidad. La injusticia está fuera de la cuestión. El código moral de este fin de siglo no condena la injusticia, sino el fracaso.

Hace unos meses, Robert McNamara, que fue uno de los responsables de la guerra de Vietnam, escribió un largo arrepentimiento público. Su libro, In retrospect (Times Books, 1995) reconoce que esa guerra fue un error. Pero esa guerra, que mató a tres millones de vietnamitas y a 58 mil norteamericanos, fue un error porque no se podía ganar, y no porque fuera injusta. El pecado está en la derrota, no en la injusticia. Según McNamara, ya en 1965 el gobierno de Estados Unidos disponía de abrumadoras evidencias que demostraban la imposibilidad de la victoria de sus fuerzas invasoras, pero siguió actuando como si la victoria fuera posible. El hecho de que Estados Unidos estuviera practicando el terrorismo internacional para imponer a Vietnam una dictadura militar que los vietnamitas no querían, está fuera de la cuestión.

En un sistema de recompensas y castigos, que concibe la vida como una despiadada carrera entre pocos ganadores y muchos perdedores, los winners y los loosers, el fracaso es el único pecado mortal. El orden biológico, quizás zoológico. Con la violencia ocurre lo mismo que ocurre con la pobreza. Al sur del planeta, donde habitan los perdedores, la violencia rara vez aparece como un resultado de la injusticia. La violencia casi siempre se exhibe como el fruto de la mala conducta de los seres de tercera clase que habitan el llamado Tercer Mundo, condenados a la violencia porque ella está en su naturaleza: la violencia corresponde, como la pobreza, al orden natural, al orden biológico o quizás zoológico de un submundo que así es porque así ha sido y así seguirá siendo.

Las tradiciones, que perpetúan la maldición desde el oscuro fondo de los tiempos, actúan al servicio de esta naturaleza cómplice de la desigualdad social, y proporcionan la explicación mágica de todos los horrores. La reciente reunión mundial de las mujeres en Pekín desencadenó una oleada de denuncias, en los medios masivos de comunicación, a propósito de una costumbre aberrante: en India, China, Pakistán, Corea del Sur y otros países asiáticos, millones de niñas son asesinadas al nacer. Los medios atribuyeron el sistemático infanticidio solamente a ``la barbarie milenaria''. Pero el desbalance de la población asiática, cada vez más hombres, cada vez menos mujeres, se ha agudizado en estos últimos años. ¿No tendrá este hecho algo que ver, quizás mucho que ver, con la incorporación acelerada y brutal de esos países a la llamada ``modernización'', a través del desarrollo de las industrias exportadoras de bajísimos costos? Los valores del mercado, valores dominantes en el mundo de hoy, ¿son inocentes de esos crímenes? La coartada de la tradición, ¿puede absolver a un sistema que cotiza a precio vil la mano de obra femenina, y convierte en desgracia el nacimiento de las niñas en los hogares pobres? Campana de palo Mientras McNamara publicaba su libro sobre Vietnam, dos países latinoamericanos, Guatemala y Chile, atrajeron, por asombrosa excepción, la atención de la opinión pública norteamericana.

Un coronel del ejército de Guatemala fue acusado del asesinato de un ciudadano de Estados Unidos y de la tortura y muerte del marido de una ciudadana de Estados Unidos. Desde hacía unos cuantos años, se reveló, ese coronel cobraba sueldo de la CIA. Pero los medios de comunicación, que difundieron bastante información sobre el escandaloso asunto, prestaron poca importancia al hecho de que la CIA viene financiando asesinos y poniendo y sacando gobiernos en Guatemala desde 1954. En aquel año, la CIA organizó, con el visto bueno del presidente Eisenhower, el golpe de Estado que volteó al gobierno democrático de Jacobo Arbenz. El baño de sangre que Guatemala viene sufriendo desde entonces, ha sido siempre considerado natural, y raras veces ha llamado la atención de las fábricas de opinión pública. No menos de cien mil vidas humanas han sido sacrificadas; pero ésas han sido vidas guatemaltecas, y en su mayoría, para colmo del desprecio, vidas indígenas.

Al mismo tiempo que revelaban lo del coronel en Guatemala, los medios informaron que dos altos oficiales de la dictadura de Pinochet habían sido condenados a prisión en Chile. El asesinato de Osvaldo Letelier constituía una excepción a la norma de la impunidad, y este detalle no fue mencionado. Impunemente habían cometido muchos otros crímenes los militares que en 1973 asaltaron el poder en Chile, con la colaboración confesa del presidente Nixon. Letelier había sido asesinado, con su secretaria norteamericana, en la ciudad de Washington. ¿Qué hubiera ocurrido si hubiera caído en Santiago de Chile, o en cualquier otra ciudad latinoamericana? ¿Qué ocurrió con el general chileno Carlos Prats, impunemente asesinado, con su esposa también chilena, en Buenos Aires, en 1974?Cosas de negros. Automóviles imbatibles, jabones prodigiosos, perfumes excitantes, analgésicos mágicos: a través de la pantalla chica, el mercado hipnotiza al público consumidor. A veces, entre aviso y aviso, la televisión cuela imágenes de hambre y guerra. Esos horrores, esas fatalidades, vienen del otro mundo, donde el infierno acontece, y no hacen más que destacar el carácter paradisíaco de las ofertas de la sociedad de consumo. Con frecuencia esas imágenes vienen del Africa. El hambre africana se exhibe como una catástrofe natural y las guerras africanas no enfrentan etnias, pueblos o regiones, sino tribus, y no son más que cosas de negros. Las imágenes del hambre jamás aluden, ni siquiera de paso, al saqueo colonial. Jamás se menciona la responsabilidad de las potencias occidentales, que ayer desangraron al Africa a través de la trata de esclavos y el monocultivo obligatorio, y hoy perpetúan la hemorragia pagando salarios enanos y precios de ruina. Lo mismo ocurre con las imágenes de las guerras: siempre el mismo silencio sobre la herencia colonial, siempre la misma impunidad para los inventores de las fronteras falsas, que han desgarrado al Africa en más de cincuenta pedazos, y para los traficantes de la muerte, que desde el norte venden las armas para que el sur haga las guerras.

Durante la guerra de Ruanda, que brindó las más atroces imágenes en 1994 y buena parte de 1995, ni por casualidad se escuchó, en la tele, la menor referencia a la responsabilidad de Alemania, Bélgica y Francia. Pero las tres potencias coloniales habían sucesivamente contribuido a hacer añicos la tradición de tolerancia entre los tutsis y los hutus, dos pueblos que habían convivido pacíficamente, durante varios siglos, antes de ser entrenados para el exterminio mutuo.