Una pintura de Fernando Miñarro Pérez
Obra pictórica del artista Fernando Miñarro Pérez expuesta del 11 al 30 de Junio
en la galería MAES de Madrid - c/ Doctor Vallejo, 5
en la galería MAES de Madrid - c/ Doctor Vallejo, 5
Llegamos aquí sin mucho equipaje, con muchos recuerdos y alguna que otra pérdida. Solo se trata de empezar otra vez.
Me hiero a mí mismo hoy
para ver si aún siento,
me concentro en el dolor
la única cosa que es real.
La aguja perfora un orificio,
el viejo pinchazo familiar
trata de matarlo todo
pero yo recuerdo todas las cosas.
¿En qué me he convertido?
Mi más dulce amig@,
cada persona que conozco
se aleja al final.
Pudiste tener todo
mi imperio de impureza,
te defraudaré
y te lastimaré.
Uso mi corona de espinas
en mi trono de embustero
lleno de pensamientos rotos
que no puedo reparar.
Bajo la mancha del tiempo
el sentimiento desaparece,
eres alguien más
y yo aún estoy aquí.
¿En qué me he convertido?
Mi más dulce amig@,
cada persona que conozco
se aleja al final.
Pudiste tener todo
mi imperio de impureza,
te defraudaré
y te lastimaré.
Si pudiera empezar nuevamente
a un millón de millas de aquí
me conservaría a mí mismo...
encontraría un camino...
EL DESCANSO DEL GUERRERO
(Roque Dalton del libro Taberna y otros lugares)
Los muertos están cada día más indóciles.
Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.
El cadáver firmaba en pos de la memoria
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.
Pero qué va
los muertos son otros desde entonces.
Hoy se ponen irónicos
preguntan.
Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría!
Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 10 de mayo de 2010“Viniste a verme esta mañana y me trataste como si fuera carne. Hay que ser un hombre para saber lo bueno, lo dulce, que es eso. Mi doble del espejo, mi pariente más cercano, te conocería hasta durmiendo ¿y quién, sino tú, podría llevarme a mil besos de profundidad? Te amé cuando te abriste como un lirio al calor, ya ves, yo sólo soy otro muñeco de nieve, bajo el aguanieve y la lluvia, que te amó con su amor congelado, con su físico de segunda mano, con todo lo que es y todo lo que fue a mil besos de profundidad. Sé que tenías que mentirme, sé que tenías que engañarme, posar con todo el ardor y la arrogancia tras los velos de la transparente falsedad, nuestro perfecto porno aristocrático, tan elegante y tan barato, soy viejo, pero aún me gusta a mil besos de profundidad. Soy bueno en el amor, soy bueno en el odio, es en medio donde me quedo paralizado, he estado entrenándome, pero es demasiado tarde, hace años que es demasiado tarde, pero tú estás muy bien, de verdad, eres el orgullo de Boogie Street, alguien debe haber muerto por ti a mil besos de profundidad.” | El otoño se coló en tu piel, algo se me metió en el ojo, una luz que no necesita vivir, ni necesita morir, una breve anotación en el libro del amor, oscuro y obsoleto, hasta que lo vi con todo mi ser a mil besos de profundidad. Aún trabajo con el vino, aún bailo mejilla con mejilla, la banda toca Auld Lang Syne, mi corazón nunca ha sabido retirarse, toqué con Diz y canté con Danté, nunca tuve su talento, pero alguna vez me dejaron tocar a mil besos de profundidad. Te amé cuando te abriste como un lirio al calor ya ves, yo sólo soy otro muñeco de nieve bajo el aguanieve y la lluvia, que te amó con su amor congelado, con su físico de segunda mano, con todo lo que es y todo lo que fue, a mil besos de profundidad, pero ahora ya no necesitas oírme y cada palabra que diga sólo irá en contra mía a mil besos de profundidad. |
De El libro de las horas, 1905.
Rainer Maria Rilke