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20 abril 2020

Dime cómo pasó


Madrid desde la azotea de la Cruz Roja

Dime cómo pasó.
Todo se volvió plomizo, sin sentido.
Tú con la voz ronca y esa radiante sonrisa
y una tristeza interminable en los ojos.
Caminábamos juntos y nos mentimos,
de una forma natural,
pestañeando y cerrando los ojos para no ver. 
Ahora, cuando ya no hay remedio,
quiero ver la ciudad.
Acompáñame a andarla de cabo a rabo,
-antes de que nos señalen desde arriba-
por calles y avenidas sin coches
entre interminables árboles negros y muros sin vida,
como gotas de lluvia en caída sin fin.
Cómo seguir adelante sin pensar, sin mirar, sin oler,
sin tocar,
con el alma rota y los pies endurecidos. 
La ciudad agotada y silenciosa,
implorando salir de la rutina,
clama debajo y a lo lejos.
Y un hachazo de angustia nos
parte el alma en dos.
Ayúdame a pasarlo y a tragar
siempre a gatas o a pie, arañando las piedras.
Que el feliz final parece no llegar
Al menos para ti.

06 abril 2019

Rupi Kaur

no me fui porque
dejara de quererte
me fui porque cuanto más tiempo
me quedaba menos
me quería a mi misma

                                                              Otras maneras de usar la boca. Rupi Kaur

--.--

Madrid. Calle Leganitos. año 1961 - Visto en @ungatopormadrid

10 mayo 2012

Kit indignado y consejos para vivir un #12M15M de escándalo.

1.- Confía en la inteligencia colectiva. Vamos a cuidarnos. Vamos a compartir y redefinir el espacio público. Tenemos cabeza, tenemos sentido común, así que ante todo, mucha calma y alegría. Disfruta cuanto puedas, estarás viviendo algo histórico.
2.- Esta no es una manifestación como todas las demás. No te convoca un sindicato, ni una plataforma, ni un partido. El 15M es cosa de todo el mundo, así que, tú también eres convocante. Tienes un gran poder y también una gran responsabilidad.
3.- Queda con tus amigos y amigas, avisa a la familia para que vaya también. Llévate a los peques y anima a los más mayores. No vamos a dar un paseo, sino a construir un lugar donde cualquiera pueda participar. Encontrarte con gente diferente a la que consideras un igual siempre es un lujo.
4.- No vamos a dejar que malotes de uniforme o disfrazados de paisano corten el buen rollo. Documenta cualquier agresión o provocación policial y difúndela por redes sociales. Da rabia que nos provoquen, pero más rabia da caer en la trampa. No olvides que reciben órdenes y que ante las agresiones sólo nos protege la presión ciudadana.
5.- Recuerda: Respeto. Repetimos. Respeto. Pero respeto no consiste en sacar el policía que llevas dentro. Respeto significa cuidado mutuo hacia dentro y hacia fuera. Dialoga si no estás de acuerdo y valora si tu postura es compartida por mucha otra gente. Confía en la persona que tienes al lado para que esa persona sienta esa misma confianza.
6.- Es muy grande que además de la plaza en la que te encuentres, haya más plazas y más ciudades tomadas.  Pero quizás las autoridades pongan problemas para utilizar el espacio público en alguna de ellas. La mejor manera de echar una mano a la gente de otro lugar es que quedes en tu plaza. Mantenernos en la calle, hacernos visibles.
7.- Si una plaza fuera cerrada por la policía, recuerda lo que aprendimos en agosto. Somos mucho más potentes en movimiento por la ciudad que quietos en un sitio. No pueden mantener una plaza blindada por mucho tiempo mientras la gente toma otros lugares.
8.-  No olvides que la manifestación del 12 de mayo es un punto de partida. Hay muchísimas actividades organizadas y seguro que se nos ocurren otro montón para hacer. Toma la plaza para crear, inventar y disfrutar de la primavera.
9.- Vale, y ahora algo importante. Vamos a encontrarnos y construir potencia colectiva. Vamos a parar y tomar aire ante la frenética agenda de recortes y estafas. Sesión parlamentaria de la gente común. Estamos listos para crear tesoros y dibujar los mapas para llegar hasta ellos.
10.- Las plazas y las redes son partes de lo mismo. Después del #12M15M seremos más gente, mejor conectada, más sabia y más ilusionada. Hay muchas maneras de participar y formar parte de la República del 99%. No estamos sólos y juntas decimos: ¡Sí se puede!
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Pd.1- Si estás en Madrid y ves a una mujer que se hace pasar por indignada pero es delegada del gobierno, puedes invitarle a que lave su dinero o a que participe en la sesión psicotrópica “La ley es igual para todos“.
Pd. 2- Si vives en Barcelona ni se te ocurra disfrazarte de Gandhi, para Felip Puig fue un tío muy chungo que se sentaba en la calle de manera violenta y hacía resistencia pasiva grande a más no poder.

10/12/2012
 
Madrilonia.org

26 noviembre 2010

Recordando: Madrid

Cortes
MARTÍN SANTOS YUBERO 22-10-2010
Solemne ceremonia de la toma de posesión de Manuel Azaña en su cargo de Presidente de la Segunda República en mayo de 1936 (Archivo Regional de la Comunidad de Madrid/ Fondo Martín Santos Yubero). ElPais.com

16 noviembre 2010

Recordando: Madrid

Mercadillo

MARTÍN SANTOS YUBERO | 22-10-2010
Mercadillo en la corrala de Mesón de Paredes, 1935 (Archivo Regional de la Comunidad de Madrid/ Fondo Martín Santos Yubero) ElPais.com 

07 noviembre 2010

Recordando: Madrid

Victoria
MARTÍN SANTOS YUBERO | 22-10-2010

Júbilo ciudadano tras el triunfo electoral de las candidaturas del Frente Popular, 
el 1 de marzo de 1936 (Archivo Regional de la Comunidad de Madrid/ Fondo Martín Santos Yubero).

7 de noviembre
No hay aquí ni más abajo, ni siquiera en el puente estrecho y rojo, de ferrocarril, un monumento, una estatua, una placa, un pedestal, lo que sea, algo que indique siquiera vagamente que en 1936, durante la noche del seis al siete de noviembre, una ciudad sola, abandonada por el Gobierno, se iba a levantar, iba a resistir e iba a ganar la primera batalla de la II Guerra Mundial al fascismo.

No hay nada aquí ni en ningún otro lugar de la ciudad; tampoco en el resto de España, según parece, aunque la sangre de Madrid y su conversión en línea del frente durante tres años, que no son dos días, fueran el único hilo que sostuvo la esperanza y la libertad del país. Pero así son las cosas. Nada en el Parque del Oeste, nada en el Puente de los Franceses, nada en la Facultad de Filosofía y Letras, nada en el Hospital Clínico y, desde luego, nada en Moncloa, en la antigua Cárcel Modelo, hoy Ministerio del Aire, de donde el día 15 salieron Vicente Rojo y el general Miaja para detener la desbandada de la columna Durruti, que pudo causar la pérdida de la capital y de la guerra.

«Por los campos luchados se extienden los heridos», dice la primera línea de un poema escrito por Miguel Hernández para el muro de un hospital. Miles de heridos esperando ayuda; miles de muertos. Sobre eso tampoco hay nada. Si ni siquiera cabe un recuerdo para el comandante Carlos Romero Jiménez y sus hombres, que con unas cuantas ametralladoras y un par de cañones estrangularon la ofensiva fascista, por qué se va a recordar a unos cuantos miles cuya identidad se desconoce. Civiles, soldados, la ciudad. Argüelles arrasada, la Complutense arrasada; Cuatro Caminos, Vallecas y Delicias, en escombros; docenas de edificios de Universidad y los Austrias, perdidos para siempre. ¿Dónde están sus imágenes? ¿Dónde está su museo? En ningún sitio.

Al cabo de los años, cuando los nombres dejan de ser y sólo queda de ellos el recuerdo de sus familias, no hay más prueba colectiva de su paso que la ciudad; entonces, los muros se vuelven nombres y muestran quiénes fueron, por qué luchaban, hasta dónde llevaron su resistencia. En el caso de Madrid, resistieron tanto que al final, cuando la ciudad fue traicionada, había entregado barrios enteros con todo su pulso presente y su pasado. Pero como ya se ha dicho, así son las cosas. La ciudad, civiles, soldados, nada. Sangre, vida, nada. Historias como la de los internacionales polacos que combatieron en la Casa de Velázquez hasta que «sólo quedaban en pie seis hombres y el capitán», como cuenta Julián Zugazagoitia en Guerra y vicisitudes de los españoles; docenas de historias de entonces y de después, porque tres años de bombardeos, de terror y de hambre dan para mucho.

Ni los muertos necesitan homenajes ni los que amamos y conocemos Madrid necesitamos que nos recuerden aquellas jornadas; toda esa nada no es feroz en calidad de ausencia, sino por lo que esa ausencia dice de la España actual. «Un general insigne y unos cuantos capitanes. ¿Habrá algún día bronce bastante para ellos?», se preguntaba Antonio Machado. No lo hubo, no lo hay. Ni aquí ni más abajo, ni siquiera en el puente estrecho y rojo, de Ferrocarril, que llamamos Puente de los Franceses. «¿Por qué no se rinden ya?», instó una vez un agregado diplomático a los miembros del Comando de la Defensa; «porque no nos da la gana», respondieron. Por ese mismo motivo, muy propio del alma de Madrid, volveremos a conmemorar el 7 de noviembre. Y algún día, recobraremos nuestra República.

Madrid, noviembre.

Texto de Jesús Gómez Gutiérrez en Blog: "Malasaña en pruebas"

06 noviembre 2010

Recordando: Madrid

Baño

MARTÍN SANTOS YUBERO | 22-10-2010
Tarde de baños en el Manzanares. Al fondo, el Puente de los Franceses. Verano de 1946 (Archivo Regional de la Comunidad de Madrid/ Fondo Martín Santos Yubero). ElPais.com .