15 diciembre 2013

Momentos felices

Título de la imagen: Paseando vista en Trendencias 

MOMENTOS FELICES

Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?

Cuando salgo a la calle silbando alegremente
—el pitillo en los labios, el alma disponible—
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro —sé que todo es fiado—,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?

Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es la felicidad lo que amanece?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?

Gabriel Celaya                                  

14 diciembre 2013

O puede...

“[...]
O puede sencillamente
que lo que eche de menos
sea un jardín que cuidar
que me saque de estas paredes
de carne y sangre
que me salve de este yo
que ya me cansa.”

Estrofa del poema “Que ya me cansa” de Ana Pérez Cañamares
incluido en el libro “Alfabeto de cicatrices. 2010

10 mayo 2012

Kit indignado y consejos para vivir un #12M15M de escándalo.

1.- Confía en la inteligencia colectiva. Vamos a cuidarnos. Vamos a compartir y redefinir el espacio público. Tenemos cabeza, tenemos sentido común, así que ante todo, mucha calma y alegría. Disfruta cuanto puedas, estarás viviendo algo histórico.
2.- Esta no es una manifestación como todas las demás. No te convoca un sindicato, ni una plataforma, ni un partido. El 15M es cosa de todo el mundo, así que, tú también eres convocante. Tienes un gran poder y también una gran responsabilidad.
3.- Queda con tus amigos y amigas, avisa a la familia para que vaya también. Llévate a los peques y anima a los más mayores. No vamos a dar un paseo, sino a construir un lugar donde cualquiera pueda participar. Encontrarte con gente diferente a la que consideras un igual siempre es un lujo.
4.- No vamos a dejar que malotes de uniforme o disfrazados de paisano corten el buen rollo. Documenta cualquier agresión o provocación policial y difúndela por redes sociales. Da rabia que nos provoquen, pero más rabia da caer en la trampa. No olvides que reciben órdenes y que ante las agresiones sólo nos protege la presión ciudadana.
5.- Recuerda: Respeto. Repetimos. Respeto. Pero respeto no consiste en sacar el policía que llevas dentro. Respeto significa cuidado mutuo hacia dentro y hacia fuera. Dialoga si no estás de acuerdo y valora si tu postura es compartida por mucha otra gente. Confía en la persona que tienes al lado para que esa persona sienta esa misma confianza.
6.- Es muy grande que además de la plaza en la que te encuentres, haya más plazas y más ciudades tomadas.  Pero quizás las autoridades pongan problemas para utilizar el espacio público en alguna de ellas. La mejor manera de echar una mano a la gente de otro lugar es que quedes en tu plaza. Mantenernos en la calle, hacernos visibles.
7.- Si una plaza fuera cerrada por la policía, recuerda lo que aprendimos en agosto. Somos mucho más potentes en movimiento por la ciudad que quietos en un sitio. No pueden mantener una plaza blindada por mucho tiempo mientras la gente toma otros lugares.
8.-  No olvides que la manifestación del 12 de mayo es un punto de partida. Hay muchísimas actividades organizadas y seguro que se nos ocurren otro montón para hacer. Toma la plaza para crear, inventar y disfrutar de la primavera.
9.- Vale, y ahora algo importante. Vamos a encontrarnos y construir potencia colectiva. Vamos a parar y tomar aire ante la frenética agenda de recortes y estafas. Sesión parlamentaria de la gente común. Estamos listos para crear tesoros y dibujar los mapas para llegar hasta ellos.
10.- Las plazas y las redes son partes de lo mismo. Después del #12M15M seremos más gente, mejor conectada, más sabia y más ilusionada. Hay muchas maneras de participar y formar parte de la República del 99%. No estamos sólos y juntas decimos: ¡Sí se puede!
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Pd.1- Si estás en Madrid y ves a una mujer que se hace pasar por indignada pero es delegada del gobierno, puedes invitarle a que lave su dinero o a que participe en la sesión psicotrópica “La ley es igual para todos“.
Pd. 2- Si vives en Barcelona ni se te ocurra disfrazarte de Gandhi, para Felip Puig fue un tío muy chungo que se sentaba en la calle de manera violenta y hacía resistencia pasiva grande a más no poder.

10/12/2012
 
Madrilonia.org

08 mayo 2012

Un nuevo orden social

Ilustración de Mikel Casal
Cuando el próximo 1 de septiembre muchos -con permiso de los cercanos 6 millones de parados- nos incorporemos de nuevo a nuestro puesto de trabajo tras el descanso veraniego, los colegios y las universidades estén a punto de reanudar sus clases y el balón de la Liga lleve rodando varias semanas, habrá un buen puñado de ciudadanos a los que les dirá muy poco la repetida monserga mediática sobre el síndrome posvacacional. Ese día entrarán en vigor algunos de los aspectos más polémicos de la reforma sanitaria. Esta supondrá, entre otras medidas, que todos aquellos ciudadanos llegados de otros países que no tengan regularizada su situación en España se queden sin tarjeta sanitaria y solo puedan ser atendidos en la red pública de salud en caso de urgencia. Esta es una de las 'reformas' -o recortes­ que se incluyen en el real decreto ley para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud aprobadas por el gobierno de Mariano Rajoy.

El 1 de septiembre los casi 153.000 inmigrantes en situación irregular que viven en el Estado perderán la oportunidad, si así lo requirieran, de seguir tratándose con quimioterapia o radioterapia el cáncer que padecen, o de acudir al fisioterapeuta a recibir el tratamiento para rehacer su vida alejados de una silla de ruedas tras una lesión medular, o de seguir revisándose periódicamente con un cardiólogo tras un accidente cardiovascular, o de realizar tres visitas semanales a un centro hospitalario para recibir diálisis. Una interminable lista de historias personales que a partir de esa fatídica jornada solo les queda esperar o acudir a urgencias para resolver una situación que debilita la frontera entre la salud y la enfermedad, y en algunos casos entre la vida y la muerte.

Una realidad que, como ya vienen denunciando desde hace tiempo las organizaciones sociales que trabajan con las personas migrantes, se agrava por el cúmulo de trabas legales y burocráticas que soportan los que llegan a España 'sin papeles' para regularizar su situación y que convierte su vida en un callejón sin salida. Sin embargo, la medida adoptada recientemente por el Gobierno español en un asunto tan espinoso ha sido interpretada por otros como un guiño de protección a los ciudadanos nacidos en España que seguramente implica un gran apoyo social en muy importantes sectores de la opinión pública. Un gesto para focalizar la atención en esta cuestión mientras los recortes afectan a un mayor número de casuísticas. Parece más bien que se trata de una acción deliberada para centrar en la inmigración uno de los motivos que hacen incrementar el gasto público en sanidad. La reaparición casi simultánea de informaciones relativas al costo que sufragan el Estado y las comunidades autónomas de personas de otros países que vienen a someterse a intervenciones quirúrgicas y tratamientos en lo que se ha denominado 'turismo sanitario' es solo un ejemplo. Entidades como Cáritas española ha denunciado que en vez de resolver este tipo de lagunas legales, el Ejecutivo ha adoptado el papel del todo por la parte y legisla con el lazo grande. ¿Por qué no se ofrecen datos más exhaustivos sobre el gasto real de este colectivo? ¿Por qué estas cifras no se presentan de forma transparente con relación a otros gastos desorbitados que también financia el Estado?

A gran parte de la clase política se le llena la boca apelando al término 'ciudadanía'. Un concepto que pretende ser inclusivo, que no entiende de etnias ni procedencias para dividir, sino que aúna toda la riqueza y la pluralidad de un lugar para sumar. La Constitución española determina la protección de la salud como un derecho fundamental y numerosos estatutos de autonomía -habrá que esperar si prosperan algunos de los recursos que se van a interponer- hablan de la Sanidad como derecho 'universal'. Aspectos que también reflejan la De claración Universal de los Derechos Humanos o distintos documentos de la Organización Mundial de la Salud.

El 1 de septiembre de 2012 se estrena un nuevo orden social. Si todavía no lo sabíamos, estas medidas vienen a subrayar la inauguración de un tiempo en el que conviviremos juntos ciudadanos de primera y de segunda categoría.También en el ámbito de la gestión pública y aún tratándose de derechos básicos, se aplica la ley de mercado -tú me das, yo te doy-. ¿Hemos perdido en el camino la lógica histórica del Estado de bienestar que asume un cierto endeudamiento en pos de unas prestaciones de carácter universal? ¿Por qué se sigue machacando al escalafón más débil? ¿Cualquier derecho puede ser soslayable, por encima incluso de la dignidad de la persona?

Hace 26 años que en España se universalizó la Sanidad incorporando al sistema a más de ocho millones de personas que hasta la fecha habían quedado fuera. Hoy algunos hablan ya de regresión, otros prefieren quedarse con el término 'expoliación' de los derechos sociales más elementales. El horizonte que se dibuja en el ámbito de las prestaciones sociales corre el riesgo de desgajar algunas de las garantías más elementales. Y lo que es más peligroso, justificadas públicamente por el poder político en términos de necesidad -por las exigencias de bancos centrales, agencias de calificación y gobiernos ultraliberales-, y de búsqueda del bien común. Este es sólo el co­ mienzo de una larga historia. ¿Hasta dónde se pretende llegar?

¿Estamos dispuestos a permitirlo?


Juan Pagola
Profesor de Comunicación. Universidad de Deusto-Donostia
Diario Vasco - 6.05.2012

06 mayo 2012

Culpabilidad negociada: el caso Urdangarin



La noticia de una posible negociación entre Iñaki Urdangarin y el Ministerio Fiscal para declararse culpable a cambio de una rebaja sustancial de la pena que eluda su ingreso en prisión ha causado cierta perplejidad en la opinión pública, quizá porque puede ser entendida como un trato de favor para un imputado que es miembro de la Casa Real. Sin embargo, este tipo de tratos entre los acusados y la acusación pública están a la orden del día en nuestros tribunales. Así, por ejemplo, más de la mitad de las condenas dictadas por los Juzgados de lo Penal de Madrid en 2010 se basaron en la conformidad del acusado, como refleja la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2011. Tan cotidiano es este modo de proceder que la Fiscalía firmó un convenio con el Consejo General de la Abogacía en 2009 para protocolizar el modo en que dichas 'conformidades' deben articularse en el proceso penal. Estos acuerdos benefician al acusado culpable, a quien le interesa aquietarse a una pena inferior, pero cierta, sin esperar al resultado del juicio, que podría decretar su inocencia pero también una pena superior. También benefician al Ministerio Público, porque la confesión de culpabilidad demuestra que su acusación tiene base suficiente. El Tribunal Supremo ha expresado esta confluencia de intereses en una reciente sentencia: «La conformidad es una institución que pone fin al proceso basándose en razones utilitarias o de economía procesal». En definitiva, ese posible acuerdo entre la Fiscalía e Iñaki Urdangarin no supone en absoluto un trato de favor para éste.

En el caso concreto del duque de Palma, al margen de las razones 'institucionales' que éste esgrime para promover el acuerdo, ha puesto como condición que la pena solicitada le permita eludir la prisión, lo cual tampoco es una novedad respecto a otros imputados, pues la amenaza de la cárcel es el mayor incentivo para que una persona se declare culpable a cambio de que dicha amenaza no se cumpla (lo cual, dicho sea de paso, puede violentar la presunción de inocencia al forzar al inocente a efectuar dicha declaración con tal de asegurarse que no ingresará en prisión). Ello es posible siempre que la pena ofrecida por el Ministerio Fiscal sea inferior a 2 años, ya que entonces es posible declarar la suspensión de la condena y el reo sigue en libertad a condición de no delinquir durante un período prolongado de tiempo. Así pues, la contrapartida exigida por el duque de Palma no compromete a la Fiscalía para dispensarle un trato diferente al de otros imputados.

Para ofrecer una pena semejante, el Ministerio Fiscal debe utilizar todos los recursos legales a su alcance, ya que Urdangarin es acusado de delitos conminados con penas claramente superiores. El más grave de todos ellos, la malversación de caudales públicos, puede castigarse con una pena de 4 a 8 años de prisión cuando la cantidad sustraída 'reviste especial gravedad', circunstancia que puede aplicarse a este caso, dada la cantidad de dinero objeto de malversación. Para solicitar una pena de prisión inferior a 2 años, el Ministerio Fiscal requiere que se 'reparen' las consecuencias del delito; es decir que se abone la cantidad malversada, pues en tal caso es posible aplicar la atenuante prevista a tal efecto en el Código Penal y dejar la pretensión punitiva del Estado en una pena de 1 año de prisión. El resto de los delitos supuestamente cometidos por el duque de Palma -el fraude a la Administración, la falsedad y la prevaricación- conllevan penas de prisión mínimas de 6 meses o 1año, o penas de inhabilitación; esto es, inferiores a ese límite 'psicológico' de los 2 años de prisión.

Ahora bien, el caso Urdangarin presenta una peculiaridad que puede suponer un obstáculo para articular ese eventual acuerdo con la Fiscalía: la presencia como acusación popular de la asociación ultraderechista Manos Limpias, que no está dispuesta a llegar a ningún acuerdo con el acusado, algo lógico si se tiene en cuenta que su intervención en este proceso -como en tantos otros- no se basa en una pretensión de justicia sino en puro oportunismo demagógico. Esta disparidad de criterio entre el Ministerio Fiscal y la acusación popular plantea un conflicto de dificil resolución. El Tribunal Supremo se ha pronunciado al respecto en dos casos de gran repercusión pública: el sobreseimiento de Emilio Botín por caso de las cesiones de crédito y la condena de Atuxa por desobedecer la orden de disolver el grupo parlamentario de Sozialista Abertzaleak. Dos resoluciones aparentemente contradictorias que, sin embargo, presentan un núcleo común, ya que el Tribunal Supremo estima que cuando los intereses protegidos son de carácter difuso y la conducta imputada constituye, por tanto, un 'delito sin víctima', la retirada del Ministe­ rio Fiscal no impide que el proceso penal prosiga si existe una acusación popular.

Los delitos de los que se acusa a Urdangarin son precisamente de esa clase, ya que la malversación, el fraude a la Administración, la prevaricación y la falsedad documental aten­ tan contra intereses institucionales. Así pues, aplicada la 'doctrina Atuxa' a este caso, la acusación popular de Manos Limpias puede lograr su propósito de prevalecer sobre el criterio del Ministerio Fiscal, algo que debe ser evitado a toda costa por la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, porque los intereses institucionales contra los que supuestamente ha atentado Urdangarin deben ser protegidos por quien tiene asignada constitucionalmente su defensa. Esto es, el Ministerio Fiscal y no por una asociación ultraderechista cuyos intereses espurios se expresan en pretensiones punitivas de oscura jaez.

Nicolás García Rivas.
Catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Castilla-La Mancha

06 noviembre 2011

Las sirenas


Hoy tengo el vino dulce y en la sangre
el ritmo vago y sordo de una canción lejana y luminosa.
¿Quién canta al otro lado de las nubes?
¿De dónde llega esa canción?
¿No estaban muertas las estrellas?

Después de que hayamos blasfemado
con la razón enfurecida,
hay que dejar abierta la loca ventana de los sueños.

Porque ocurre que hay días
en que el hombre quiere engañarse y que le engañen...
y él mismo se embarca en la primera playa
y en el barco más frágil
para ir a buscar a las sirenas.
León Felipe "Las sirenas"

31 agosto 2011

Rutina de mermelada


En aquella preciosa y soleada mañana de noviembre  se sentía pequeña y triste. Estaba allí sentada con los pies apenas rozando el suelo, meciéndolos en la silla como pescaditos al sol. Miraba hipnotizada las moléculas de polvo nadando entre sus piernas. Dejaba pasar el tiempo esperando, como cada día, que la casa se llenara de voces y de prisas. No podía pensar. Ya queda poco para la hora de la comida, apenas nada para dejar de respirar y pasar a ser alguien. En nada comenzará a sonreír.

Mañanas vacías, sin sentido ni horizonte. Rutina llena de mermelada.

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"El ser humano no ha nacido para que lo rompan."  Eric Fromm

Instantánea de David Graham "Waiting"





21 agosto 2011

Downtown train



DOWNTOWN TRAIN

Fuera otra luna amarilla
perfora la oscuridad, sí.
Salgo por la ventana a la calle
que brilla como una moneda nueva.
Los trenes que van al centro van llenos de todas esas chicas de Brooklyn.
Intentan con esfuerzo escaparse de sus pequeños mundos.

Las saludas con la mano y se dispersan como cuervos.
No tienen nada que pueda alguna vez cautivar tu corazón,
sólo son espinas sin la rosa.
Ten cuidado con ellas por la noche.
¡Oh, si yo fuera el único que eligieras!
¡Oh, nena! ¿Me escuchas ahora? ¿Me escuchas ahora?

Te veré esta noche en el tren que va al centro.
Cada noche es lo mismo: me dejas solo otra vez.

Conozco tu ventana y sé que es tarde.
Conozco tus escaleras y tu portal.
Bajo por la calle y paso por tu puerta.
Me quedo bajo la luz en la calle Cuatro.
Tú los observas mientras caen, nena, todos tienen ataques al corazón.
Se quedan para el carnaval, pero nunca te recuperarán.

Te veré esta noche en el tren que va al centro
donde cada noche, cada noche es lo mismo, nena.
Te veré esta noche en el tren que va al centro.
Todos mis sueños caen como lluvia, nena, sobre el tren que va al centro.

Letra y canción de Tom Waits del disco Rain Dogs (1985)
Instantánea de Fernando Rey "Vias"




08 julio 2011

Instantes



CÓMO LA LUNA
CÓMO LA LUNA HOY
EN SILENCIO

CÓMO TUS OJOS
COLOR DE MAR
TUS OJOS
EN SECRETO

CÓMO LA LUZ
NACIMIENTO
TUS PENSAMIENTOS
ROJO FUEGO
VERDES CAMINOS
CAMINOS
DE DESCONSUELO


Instantánea de Sébastien Simonot vista en Photo.net


06 julio 2011

Silencio



El viento avanza suavemente sobre el valle. Acaricia cada uno de mis sentidos llenando de música y movimiento todo lo que me rodea; cruzando, impávido, los campos de cerezos; meciendo, con su aliento, delicadamente las flores. --Sé que estás a mi lado. Sé que me hablas--. El viento pasa, sin mirar atrás, da la vuelta a aquella colina y antes de ponerse a jugar con los árboles deja caer sobre mí, en forma de rocío, el dulce perfume de las flores.

Ya pasaron los días de hablar ahora necesito silencio… y soledad.

Fotografía de Helena Blein "Cerezos Valle del Jerte"


04 julio 2011

Tenía que ser así



Tenía que ser así, que yo ahora piense lo que pienso y mire al vacío como lo estoy haciendo.  Que después de todo me sigas doliendo y que tus palabras continúen resonando en mis manos, pesadas y sin sentido.
Lo he meditado mucho y he llegado a la conclusión que no has existido, que jamás me tocaste y que nunca te amé.

No ha podido ser de otra manera.

Pintura de Sorolla "El rosal amarillo"

Una tarde cualquiera

Dibujo de Ronda Zamenhoff visto en Urban Sketchers

02 julio 2011

La belleza se revela cada día

Eres como la luz del atardecer en verano sobre el paisaje castellano. Suave y aterciopelada, abrazando el horizonte cubierto de trigales pesados y llenos. Así te siento. Allí te busco.
Misteriosa. Casi perfecta. Me inundas de una agradable sensación que extiende y engrandece todo lo que toca. Te veo en sus miradas, en la mirada de todos, en todos y cada uno de los colores del alma; unificadora de deseos, de sueños. Miraré siempre en tu dirección, sin apartar los ojos. Seguiré tu estela y amaré tus sombras. Buscaré tu caricia y tu consejo.
Apretada a mi pecho, entre suspiros, te guardo; allí donde la angustia aprieta el alma impidiéndome respirar; cerca de lo profundo, donde late la vida.
Los recuerdos se apartarán de mí. Quedaré sola y perdida entre miradas desconocidas e inquisidoras; pero se, si, lo se, que tu presencia me será siempre cercana y querida. Me acompañarás más allá del horizonte, al final del camino, allí donde -sin duda- todo comienza de nuevo.

Llorar no resulta tan sencillo cuando en el corazón ya no queda nada.

23 mayo 2011

Nueve de la noche


Son las nueve de la noche de un domingo. En Sol, junto al acceso principal del Metro, se debaten propuestas sobre sanidad pública, educación y cultura; se toman decisiones sobre las comisiones del movimiento; se invita a la gente a participar; se recuerda que hablar delante de todos no es tan fácil, «que da yuyu», que hay que tener respeto y paciencia; se pide que la primera exigencia del M15M sea la absolución de los detenidos y se acuerda que de absolución nada, que debemos exigir el sobreseimiento de los casos. En Sol, junto al acceso principal del Metro, hay minutos hasta para insistir en la importancia de redactar bien las peticiones y de aprender de los que saben y se han ofrecido a enseñar.

Como la Comuna de París en 1871, la España que despierta advierte a la dormida: «nuestro triunfo es vuestra única esperanza». Pero parte de la España dormida no está dormida, sino podrida hasta la médula; y otra parte, algo mayor, se resiste tanto a ver la realidad que se sorprende cuando las televisiones escupen los resultados de unas elecciones que ya eran noticia vieja hace un mes, tres meses, seis meses, un año. Si hubieran mirado a tiempo. Si hubieran escuchado a tiempo. Si hubieran hecho algo a tiempo; algo digno, se entiende, porque no hacer nada es hacer mucho, y guardar silencio cuando se acalla y se castiga a los que anuncian lo que va a pasar, es hacer bastante.

Son las nueve de la noche de un domingo. Mientras los medios dedican sus ediciones al pasado, Sol vive. «No es vivir, es huir», alegan el cínico y el idiota; pero si fuera huir, lo sería en el sentido de Blas de Otero: «Salió una noche/ echando espuma por los ojos, ebrio/ de amor, huyendo sin saber adónde:/ adonde el aire no apestase a muerto.» Tomamos decisiones que triunfarán o no, pero las tomamos; reforzamos la voluntad de cambiar las cosas y volvimos a hablar. Los que nos culpan, mienten; los que se deprimen, llegan tarde. «No nos representan», insistimos. Ni estamos aquí para velar un cadáver ni vamos a derramar lágrimas por él. Que las derramen otros: sus beneficiarios.


Texto de Jesús Gómez Gutiérrez en Malasaña. En pruebas.
Instantánea de Lunazul 76 en Flickr

17 mayo 2011

Así de mucho!


Despertarme todos los días
y saberte cerca
casi tocándome con la mano
defendiendo la sangre en el tiempo.
Eres tú como la seda, con todo,
esa parte de mi, igual a mi
que me acompaña melodiosamente,
y en tu mirada
reflejos de mi
y en tu sonrisa
mis labios
toda yo, como tú
dos iguales de la mano
desde el principio
al fin
A mi hermana. 

Fotografía de MY Jalilli 



"¡No dejéis que salgan a la calle, no sea que se den cuenta de los muchos que son!"
El Roto      

14 mayo 2011

Fíjate



Fíjate, estoy aquí sentada mirándote con atención, absorta en el movimiento de tus ramas, con la mente ocupada en un poema que he leído esta mañana, y sin más en la cabeza que esas palabras y el contoneo de tus hojas; y estoy bien. No hago nada, llevo rato sin hacer nada y no me angustio ni pienso que soy una inconsciente, ni siquiera sufro por las cosas que quedan por hacer. Ahora estoy a gusto aquí sentada viendo pasar el tiempo sobre tus hojas. El sol acude, como cada día, fiel a su cita y antes de que entre por la puerta, cierro los ojos para luego abrirlos y así sentir más su calor. Fíjate, ya amanece.

Mañana será otro día y las cosas pendientes seguirán en su sitio, sin moverse, esperándome, como si el tiempo no hubiera pasado.

***
“[...]
O puede sencillamente
que lo que eche de menos
sea un jardín que cuidar
que me saque de estas paredes
de carne y sangre
que me salve de este yo
que ya me cansa.”

Estrofa del poema “Que ya me cansa” de Ana Pérez Cañamares
incluido en el libro “Alfabeto de cicatrices. 2010
Cuadro  "Jardín de las Delicias". El Bosco


25 abril 2011

El crujido de la seda (IV). Lilian Elphick

Imagen de Kancano "Suave"
El pañuelo es morado y amarillo, con caballos pequeñitos, de color marrón. Lo usé en el cuello como una corbata suelta. En ese entonces la seda no crujía; era suave, fluía en mí. Suave de piel enmascarada de galopes; protegida del viento de las extensas llanuras, aquellas praderas que continúan hasta la costura en ángulo recto. Y los tepees, marrones también, eran mis múltiples hogares. El fuego se consumaba en el rito necesario del calor; hervía el agua en la olla mientras tú y yo nos acariciábamos en esa eternidad tan propia del amor. El pañuelo sabía esperar en el rincón donde la luz entraba fragmentada.

La enfermedad vino con expresión impávida. Pronto, fue una sutura de finales rotos. Soñé con cuchillos, con el filo de una proximidad que no llamaré muerte. No ahora en que me miro al espejo y observo mi cabeza sin pelo. Primero, me hice una trenza. Una larga y negra nervadura, un cordón umbilical, una risa amarrada. La tijera hizo bien su trabajo. Cortó donde tenía que cortar. Después, fue fácil. Tijeretazos, juegos, y los pelos caían y caían arriba del lavamanos, en mis pechos, en el suelo. Tenía la boca llena de pelos cuando el zumbido me repletó los oídos de dobleces, alforzas y encarrujados.

El silencio apareció cuando gozaba de mi cráneo. Era la acción rápida del espejo que me devolvía la trenza para guardarla yo en el cofre y olvidar el pasado para siempre. El pañuelo formó parte de mi futuro, era el porvenir. Los caballitos relinchaban en mi cabeza. Fue un lapso (para qué decir ‘de tiempo’) de felicidad en cuclillas.

No quiero hablar de lo mal que comencé a sentirme. No quería empequeñecerme y cantarle a mi pellejo la marcha fúnebre.

Pero los cuchillos sí cantaban su melodía de afilada zampoña, mientras los caballos, cansados de correr, pastaban en esas praderas sedosas.

Sabrás disculparme si no vuelvo. La verdad es que ya partí y me alejé, ya caminé por mi época convulsa, ya vi la guerra y el hambre con boca de amapola. Te vi desnudo y sonriendo, dispuesto a amar, palabra por palabra. Ya escribí. El mar-tigre de arena; loba de mentira. Ya escribí. Ya viví.

Microcuento de Lilian Elphick en Ojo Travieso


14 abril 2011

Viva la República


Hoy es el aniversario de aquel 14 de abril de 1931 que para la mayoría de la población española fue un día de alegría, ilusión y esperanza. Una minoría empezó a rumiar las hieles del odio sin aceptar jamás la legalidad republicana. Conspiró casi desde ese mismo día y poco más de un año después ya hizo su primer intento de golpe de estado, que fracasó en agosto de 1932, pero el triunfo electoral limpio del Frente Popular en 1936 fue contestado con la sublevación militar de julio de ese año que provocó la sangrienta guerra civil y la más sangrienta represión de la larga y terrible dictadura franquista.

La II República, que se definía como una república democrática de trabajadores de todas clases, puso en marcha y aplicó un cuerpo de legislación social que aún hoy sorprende por su cantidad y por su calidad, como ya dijeran ilustres laboralistas. El nacimiento del derecho del trabajo español tuvo lugar en este momento. Hasta entonces había leyes sociales que carecían de la coherencia interna que permitiera hablar de un auténtico derecho del trabajo como rama autónoma del derecho. El reconocimiento de derechos para los trabajadores y sus sindicatos ya en 1931 dio lugar a un mejoramiento importante de sus condiciones de vida que estimuló el consumo interno y evitó que los más perniciosos efectos de la crisis del 29 golpeasen a España.

Aquí llegó la onda larga de la buena legislación social de la República de Weimar. No hubo una Comisión Europea que impusiese políticas de austeridad, pero las potencias occidentales (Francia y sobretodo Gran Bretaña) acabaron siendo cómplices del fascismo al abandonar a su suerte a la República cuando los militares golpistas se alzaron en armas con la ayuda de Hitler y Mussolini. Ante los ataques virulentos que nuestro actual Estado Social y Democrático de Derecho el día 12 pasado la Facultad de Relaciones Laborales y el Defensor del Pueblo de Castilla-La Mancha organizaron una jornada de estudio sobre el mismo, porque saber es amar y la gente defiende lo que ama. La ignorancia propia de los fascistas les predispone al odio. Ya la II Republica era ya un estado social y democrático. Como homenaje a las mujeres y hombres que hicieron posible aquel breve sueño se reproduce un texto del gran Antonio Machado publicado por primera vez el 14 de abril de 1937, en plena gura civil y reproducido hoy en el suplemento del diario Público por Josep Fontana:

“Unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el porvenir. Para esos hombres eran sagradas las más justas y legítimas aspiraciones del pueblo; contra ellas no se podía gobernar, porque el satisfacerlas era precisamente la más honda razón de ser de todo gobierno. Y esos hombres, nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia, ni atropellaron ningún derecho ni desertaron de ninguno de sus deberes”.

La derecha española jamás se lo perdonó, ni se lo perdona. Por eso hoy volvemos a gritar: ¡¡¡ VIVA LA REPÚBLICA !!!

Artículo de Joaquín Aparicio Tóvar en "Desde mi cátedra"


10 abril 2011

Nada

Cuadro de Edward Hopper (1929) "Automat"

Nadie nos enseña a ser.
Nacemos, crecemos y seguimos el camino sin aprender.